
Resumen Rápido
En el siglo I, al no existir apellidos modernos, se distinguía a las personas por su lugar de residencia. Aunque nació en Belén, Jesús creció en Nazaret. Por tanto, "Jesús de Nazaret" era una designación práctica y social para identificarlo entre otros con el mismo nombre, al igual que "Simón de Cirene".
Al leer el Nuevo Testamento, un detalle queda claro rápidamente: las personas no se identificaban de la misma manera que lo hacemos hoy. Los apellidos modernos no existían en el mundo judío del primer siglo, y muchos individuos compartían los mismos nombres de pila. Por esta razón, era común distinguir a las personas por su lugar de origen o de residencia.
Esta práctica aparece a lo largo de los Evangelios. Un ejemplo claro se encuentra en


