Salmos 68 Comparación: Reina Valera 1865 vs Reina Valera
Salmos 68
1Levántese Dios, espárzanse sus enemigos: y huyan los que le aborrecen delante de él.
2Como es lanzado el humo, los lanzarás: como se derrite la cera delante del fuego, así perecerán los impíos delante de Dios.
3Mas los justos se alegrarán: regocijarse han delante de Dios, y saltarán de alegría.
4Cantád a Dios, cantád salmos a su nombre: ensalzád al que cabalga sobre los cielos en Jah su nombre: y alegráos delante de él.
5Padre de huérfanos, y defensor de viudas, Dios en la morada de su santuario.
6El Dios que hace habitar los solos en casa: que saca los presos en grillos; mas los rebeldes habitan en sequedad.
7O! Dios, cuando tú saliste delante de tu pueblo, cuando anduviste por el desierto, Selah,
8La tierra tembló; también los cielos destilaron delante de Dios; aquel Sinaí tembló delante de Dios, del Dios de Israel.
9Lluvia de voluntades esparciste, o! Dios, a tu heredad; y cuando se cansó, tú la recreaste.
10Tu compañía estaba en ella; por tu bondad acomodabas al pobre, o! Dios.
11El Señor daba palabra: de las evangelizantes había ejército grande.
12Reyes de ejércitos huían, huían: y la moradora de la casa partía despojos.
13Si fuereis echados entre las ollas, seréis como las alas de la paloma cubierta de plata, y sus plumas con amarillez de oro.
14Cuando esparcía el Omnipotente los reyes en ella; ella se emblanquecía como la nieve en Salmón.
15El monte de Dios, el monte de Basán: monte alto el monte de Basán.
16¿Por qué saltasteis, o! montes altos? Este monte amó Dios para su asiento: ciertamente Jehová habitará en él para siempre.
17Los carros de Dios dos millares de miles de ángeles: el Señor entre ellos, como en Sinaí, así en el santuario.
18Subiste a lo alto, cautivaste cautividad, tomaste dones para los hombres: y también los rebeldes para que habiten, o! Jah Dios.
19Bendito el Señor, cada día nos colma de mercedes, Dios nuestra salud. Selah.
20Dios, Dios nuestro para saludes; y el Señor Jehová tiene salidas para la muerte.
21Ciertamente Dios herirá la cabeza de sus enemigos, la mollera cabelluda de el que camina en sus pecados.
22El Señor dijo: De Basán haré volver, haré volver de los profundos de la mar;
23Porque tu pie se embermejecerá de sangre de sus enemigos; y la lengua de tus perros de ella.
24Vieron tus caminos, o! Dios: los caminos de mi Dios, de mi Rey en el santuario.
25Los cantores iban delante, detrás, los tañedores: en medio las doncellas con adufes.
26Bendecíd a Dios en congregaciones: al Señor, los de el manadero de Israel.
27Allí estaba Ben-jamín pequeño señoreándolos; príncipes de Judá en su congregación, príncipes de Zabulón, príncipes de Neftalí.
28Tu Dios ha ordenado tu fuerza: confirma, o! Dios, lo que has obrado en nosotros.
29Desde tu templo en Jerusalem, a ti ofrecerán los reyes dones.
30Destruye el escuadrón de lanza, el escuadrón de fuertes, con señores de pueblos, hollándolos con sus piezas de plata: destruye los pueblos que quieren guerras.
31Vendrán príncipes de Egipto: Etiopía apresurará sus manos a Dios.
32Reinos de la tierra cantád a Dios; cantád al Señor; Selah;
33Al que cabalga sobre los cielos de los cielos de antigüedad: he aquí, él dará con su voz, voz de fortaleza.
34Dad fortaleza a Dios: sobre Israel es su magnificencia, y su fortaleza en las nubes.
35Terrible eres, o! Dios, desde tus santuarios; el Dios de Israel, él da fortaleza y fuerzas al pueblo: Bendito Dios.
Salmos 68
1Al Músico principal: Salmo de David: Canción. LEVÁNTESE Dios, sean esparcidos sus enemigos, y huyan de su presencia los que le aborrecen.
2Como es lanzado el humo, los lanzarás: como se derrite la cera delante del fuego, así perecerán los impíos delante de Dios.
3Mas los justos se alegrarán: gozarse han delante de Dios, y saltarán de alegría.
4Cantad á Dios, cantad salmos á su nombre: ensalzad al que sube sobre los cielos en JAH su nombre, y alegraos delante de él.
5Padre de huérfanos y defensor de viudas, es Dios en la morada de su santuario:
6El Dios que hace habitar en familia los solos; que saca á los aprisionados con grillos: mas los rebeldes habitan en sequedad.
7Oh Dios, cuando tú saliste delante de tu pueblo, cuando anduviste por el desierto, (Selah,)
8La tierra tembló; también destilaron los cielos á la presencia de Dios: aquel Sinaí tembló delante de Dios, del Dios de Israel.
9Abundante lluvia esparciste, oh Dios, á tu heredad; y cuando se cansó, tú la recreaste.
10Los que son de tu grey han morado en ella: por tu bondad, oh Dios, has provisto al pobre.
11El Señor daba palabra: de las evangelizantes había grande ejército.
12Huyeron, huyeron reyes de ejércitos; y las que se quedaban en casa partían los despojos.
13Bien que fuisteis echados entre los tiestos, seréis como las alas de la paloma cubierta de plata, y sus plumas con amarillez de oro.
14Cuando esparció el Omnipotente los reyes en ella, emblanquecióse ésta como la nieve en Salmón.
15Monte de Dios es el monte de Basán; monte alto el de Basán.
16¿Por qué os levantáis, oh montes altos? Este monte amó Dios para su asiento; ciertamente Jehová habitará en él para siempre.
17Los carros de Dios son veinte mil, y más millares de ángeles. El Señor entre ellos, como en Sinaí, así en el santuario.
18Subiste á lo alto, cautivaste la cautividad, tomaste dones para los hombres, y también para los rebeldes, para que habite entre ellos JAH Dios.
19Bendito el Señor; cada día nos colma de beneficios el Dios de nuestra salud. (Selah.)
20Dios, nuestro Dios ha de salvarnos; y de Dios Jehová es el librar de la muerte.
21Ciertamente Dios herirá la cabeza de sus enemigos, la cabelluda mollera del que camina en sus pecados.
22El Señor dijo: De Basán haré volver, te haré volver de los profundos de la mar:
23Porque tu pie se enrojecerá de sangre de tus enemigos, y de ella la lengua de tus perros.
24Vieron tus caminos, oh Dios; los caminos de mi Dios, de mi Rey, en el santuario.
25Los cantores iban delante, los tañedores detrás; en medio, las doncellas con adufes.
26Bendecid á Dios en congregaciones: al Señor, vosotros de la estirpe de Israel.
27Allí estaba el joven Benjamín señoreador de ellos, los príncipes de Judá en su congregación, los príncipes de Zabulón, los príncipes de Nephtalí.
28Tu Dios ha ordenado tu fuerza; confirma, oh Dios, lo que has obrado en nosotros.
29Por razón de tu templo en Jerusalem los reyes te ofrecerán dones.
30Reprime la reunión de gentes armadas, la multitud de toros con los becerros de los pueblos, hasta que todos se sometan con sus piezas de plata: disipa los pueblos que se complacen en la guerra.
31Vendrán príncipes de Egipto; Etiopía apresurará sus manos á Dios.
32Reinos de la tierra, cantad á Dios, cantad al Señor (Selah);
33Al que cabalga sobre los cielos de los cielos que son de antiguo: he aquí á su voz dará voz de fortaleza.
34Atribuid fortaleza á Dios: sobre Israel es su magnificencia, y su poder está en los cielos.
35Terrible eres, oh Dios, desde tus santuarios: el Dios de Israel, él da fortaleza y vigor á su pueblo. Bendito Dios.
Entendiendo Reina Valera 1865 vs Reina Valera en Salmos 68
Reina Valera 1865 (SpaRV1865)
Una revisión histórica de la Reina Valera con lenguaje más antiguo y tradicional. Útil para quienes buscan un español clásico y comparaciones textuales. Recomendable para estudio y lectura con enfoque histórico.
Reina Valera
La traducción clásica más leída en el mundo protestante de habla hispana. Conserva un estilo reverente y tradicional, ideal para devocionales y memorización. Una excelente opción para lectura diaria y estudio bíblico.
Estás viendo una comparación lado a lado de Salmos 68 en la Reina Valera 1865 y la Reina Valera. Comparar estas dos versiones puede ayudar a arrojar luz sobre los matices del texto original.
Comparación Clave: Salmos 68:16
"¿Por qué saltasteis, o! montes altos? Este monte amó Dios para su asiento: ciertamente Jehová habitará en él para siempre."
"¿Por qué os levantáis, oh montes altos? Este monte amó Dios para su asiento; ciertamente Jehová habitará en él para siempre."





