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Lucas 24 Comparación: Biblia Platense vs Reina Valera

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Lucas 24

1Pero el primer día de la semana, muy de mañana, volvieron al sepulcro, llevando los aromas que habían preparado.

2hallaron la piedra desarrimada del sepulcro.

3Habiendo entrado, no encontraron el cuerpo del Señor Jesús.

4Mientras ellas estaban perplejas por esto, he ahí que dos varones de vestidura resplandeciente se les presentaron.

5Como ellas estuviesen poseídas de miedo e inclinasen los rostros hacia el suelo, ellos les dijeron: “¿Por qué buscáis entre los muertos al que vive?

6No está aquí; ha resucitado. Acordaos de lo que os dijo, estando aún en Galilea:

7que era necesario que el Hijo del hombre fuese entregado en manos de hombres pecadores, que fuese crucificado y resucitara el tercer día”.

8Entonces se acordaron de sus palabras.

9Y de vuelta del sepulcro, fueron a anunciar todo esto a los Once y a todos los demás.

10Eran María la Magdalena, Juana y María la (madre) de Santiago; y también las otras con ellas referían esto a los apóstoles.

11Pero estos relatos aparecieron ante los ojos de ellos como un delirio, y no les dieron crédito.

12Sin embargo Pedro se levantó y corrió al sepulcro, y, asomándose, vio las mortajas solas. Y se volvió, maravillándose de lo que había sucedido.

13Y he aquí que, en aquel mismo día, dos de ellos se dirigían a una aldea, llamada Emaús, a ciento sesenta estadios de Jerusalén.

14E iban comentando entre sí todos estos acontecimientos.

15Y sucedió que, mientras ellos platicaban y discutían, Jesús mismo se acercó y se puso a caminar con ellos.

16Pero sus ojos estaban deslumbrados para que no lo conociesen.

17Y les dijo: “¿Qué palabras son estas que tratáis entre vosotros andando?”

18Y se detuvieron con los rostros entristecidos. Uno, llamado Cleofás, le respondió: “Eres Tú el único peregrino, que estando en Jerusalén, no sabes lo que ha sucedido en ella en estos días?”

19Les dijo: “¿Qué cosas?” Y ellos: “Lo de Jesús el Nazareno, que fue varón profeta, poderoso en obra y palabra delante de Dios y de todo el pueblo,

20y cómo lo entregaron nuestros sumos sacerdotes y nuestros magistrados para ser condenado a muerte, y lo crucificaron.

21Nosotros, a la verdad, esperábamos que fuera Él, aquel que habría de librar a Israel. Pero, con todo, ya es el tercer día desde que sucedieron estas cosas.

22Y todavía más, algunas mujeres de los nuestros, nos han desconcertado, pues fueron de madrugada al sepulcro,

23y no habiendo encontrado su cuerpo se volvieron, diciendo también que ellas habían tenido una visión de ángeles, los que dicen que Él está vivo.

24Algunos de los que están con nosotros han ido al sepulcro, y han encontrado las cosas como las mujeres habían dicho; pero a Él no lo han visto”.

25Entonces les dijo: “¡Oh hombres sin inteligencia y tardos de corazón para creer todo lo que han dicho los profetas!

26¿No era necesario que el Cristo sufriese así para entrar en su gloria?”

27Y comenzando por Moisés, y por todos los profetas, les hizo hermenéutica de lo que en todas las Escrituras había acerca de Él.

28Se aproximaron a la aldea a donde iban, y Él hizo ademán de ir más lejos.

29Pero ellos le hicieron fuerza, diciendo: “Quédate con nosotros, porque es tarde, y ya ha declinado el día”. Y entró para quedarse con ellos.

30Y estando con ellos a la mesa, tomó el pan, lo bendijo, lo partió y les dio.

31Entonces los ojos de ellos fueron abiertos y lo reconocieron; mas Él desapareció de su vista.

32Y se dijeron uno a otro: “¿No es verdad que nuestro corazón estaba ardiendo dentro de nosotros, mientras nos hablaba en el camino, mientras nos abría las Escrituras?”.

33Y levantándose en aquella misma hora, se volvieron a Jerusalén y encontraron reunidos a los Once y a los demás,

34los cuales dijeron: “Realmente resucitó el Señor y se ha aparecido a Simón”.

35Y ellos contaron lo que les había pasado en el camino, y cómo se hizo conocer de ellos en la fracción del pan.

36Aún estaban hablando de esto cuando Él mismo se puso en medio de ellos diciendo: “Paz a vosotros”.

37Mas ellos, turbados y atemorizados, creían ver un espíritu.

38Él entonces les dijo: “¿Por qué estáis turbados? y ¿por qué se levantan dudas en vuestros corazones?

39Mirad mis manos y mis pies: soy Yo mismo. Palpadme y ved que un espíritu no tiene carne ni huesos, como veis que Yo tengo”.

40Y diciendo esto, les mostró sus manos y sus pies.

41Como aún desconfiaran, de pura alegría, y se estuvieran asombrados, les dijo: “¿Tenéis por ahí algo de comer?”

42Le dieron un trozo de pez asado.

43Lo tomó y se lo comió a la vista de ellos.

44Después les dijo: “Esto es aquello que Yo os decía, cuando estaba todavía con vosotros, que es necesario que todo lo que está escrito acerca de Mí en la Ley de Moisés, en los Profetas y en los Salmos se cumpla”.

45Entonces les abrió la inteligencia para que comprendiesen las Escrituras.

46Y les dijo: “Así estaba escrito que el Cristo sufriese y resucitase de entre los muertos al tercer día,

47y que se predicase, en su nombre el arrepentimiento y el perdón de los pecados a todas las naciones, comenzando por Jerusalén.

48Vosotros sois testigos de estas cosas.

49Y he aquí que Yo envío sobre vosotros la Promesa de mi Padre. Mas vosotros estaos quedos en la ciudad hasta que desde lo alto seáis investidos de fuerza.

50Y los sacó fuera hasta frente a Betania y, alzando sus manos, los bendijo.

51Mientras los bendecía, se separó de ellos y fue elevado hacia el cielo.

52Ellos lo adoraron y se volvieron a Jerusalén con gran gozo.

53Y estaban constantemente en el Templo, alabando y bendiciendo a Dios.

Lucas 24

1Y EL primer día de la semana, muy de mañana, vinieron al sepulcro, trayendo las drogas aromáticas que habían aparejado, y algunas otras mujeres con ellas.

2Y hallaron la piedra revuelta del sepulcro.

3Y entrando, no hallaron el cuerpo del Señor Jesús.

4Y aconteció, que estando ellas espantadas de esto, he aquí se pararon junto á ellas dos varones con vestiduras resplandecientes;

5Y como tuviesen ellas temor, y bajasen el rostro á tierra, les dijeron: ¿Por qué buscáis entre los muertos al que vive?

6No está aquí, mas ha resucitado: acordaos de lo que os habló, cuando aun estaba en Galilea,

7Diciendo: Es menester que el Hijo del hombre sea entregado en manos de hombres pecadores, y que sea crucificado, y resucite al tercer día.

8Entonces ellas se acordaron de sus palabras,

9Y volviendo del sepulcro, dieron nuevas de todas estas cosas á los once, y á todos los demás.

10Y eran María Magdalena, y Juana, y María madre de Jacobo, y las demás con ellas, las que dijeron estas cosas á los apóstoles.

11Mas á ellos les parecían como locura las palabras de ellas, y no las creyeron.

12Pero levantándose Pedro, corrió al sepulcro: y como miró dentro, vió solos los lienzos echados; y se fué maravillándose de lo que había sucedido.

13Y he aquí, dos de ellos iban el mismo día á una aldea que estaba de Jerusalem sesenta estadios, llamada Emmaús.

14E iban hablando entre sí de todas aquellas cosas que habían acaecido.

15Y aconteció que yendo hablando entre sí, y preguntándose el uno al otro, el mismo Jesús se llegó, é iba con ellos juntamente.

16Mas los ojos de ellos estaban embargados, para que no le conociesen.

17Y díjoles: ¿Qué pláticas son estas que tratáis entre vosotros andando, y estáis tristes?

18Y respondiendo el uno, que se llamaba Cleofas, le dijo: ¿Tú sólo peregrino eres en Jerusalem, y no has sabido las cosas que en ella han acontecido estos días?

19Entonces él les dijo: ¿Qué cosas? Y ellos le dijeron: De Jesús Nazareno, el cual fué varón profeta, poderoso en obra y en palabra delante de Dios y de todo el pueblo;

20Y cómo le entregaron los príncipes de los sacerdotes y nuestros príncipes á condenación de muerte, y le crucificaron.

21Mas nosotros esperábamos que él era el que había de redimir á Israel: y ahora sobre todo esto, hoy es el tercer día que esto ha acontecido.

22Aunque también unas mujeres de los nuestros nos han espantado, las cuales antes del día fueron al sepulcro:

23Y no hallando su cuerpo, vinieron diciendo que también habían visto visión de ángeles, los cuales dijeron que él vive.

24Y fueron algunos de los nuestros al sepulcro, y hallaron así como las mujeres habían dicho; mas á él no le vieron.

25Entonces él les dijo: ¡Oh insensatos, y tardos de corazón para creer todo lo que los profetas han dicho!

26¿No era necesario que el Cristo padeciera estas cosas, y que entrara en su gloria?

27Y comenzando desde Moisés, y de todos los profetas, declarábales en todas las Escrituras lo que de él decían.

28Y llegaron á la aldea á donde iban: y él hizo como que iba más lejos.

29Mas ellos le detuvieron por fuerza, diciendo: Quédate con nosotros, porque se hace tarde, y el día ya ha declinado. Entró pues á estarse con ellos.

30Y aconteció, que estando sentado con ellos á la mesa, tomando el pan, bendijo, y partió, y dióles.

31Entonces fueron abiertos los ojos de ellos, y le conocieron; mas él se desapareció de los ojos de ellos.

32Y decían el uno al otro: ¿No ardía nuestro corazón en nosotros, mientras nos hablaba en el camino, y cuando nos abría las Escrituras?

33Y levantándose en la misma hora, tornáronse á Jerusalem, y hallaron á los once reunidos, y á los que estaban con ellos.

34Que decían: Ha resucitado el Señor verdaderamente, y ha aparecido á Simón.

35Entonces ellos contaban las cosas que les habían acontecido en el camino, y cómo había sido conocido de ellos al partir el pan.

36Y entre tanto que ellos hablaban estas cosas, él se puso en medio de ellos, y les dijo: Paz á vosotros.

37Entonces ellos espantados y asombrados, pensaban que veían espíritu.

38Mas él les dice: ¿Por qué estáis turbados, y suben pensamientos á vuestros corazones?

39Mirad mis manos y mis pies, que yo mismo soy: palpad, y ved; que el espíritu ni tiene carne ni huesos, como veis que yo tengo.

40Y en diciendo esto, les mostró las manos y los pies.

41Y no creyéndolo aún ellos de gozo, y maravillados, díjoles: ¿Tenéis aquí algo de comer?

42Entonces ellos le presentaron parte de un pez asado, y un panal de miel.

43Y él tomó, y comió delante de ellos.

44Y él les dijo: Estas son las palabras que os hablé, estando aún con vosotros: que era necesario que se cumpliesen todas las cosas que están escritas de mí en la ley de Moisés, y en los profetas, y en los salmos.

45Entonces les abrió el sentido, para que entendiesen las Escrituras;

46Y díjoles: Así está escrito, y así fué necesario que el Cristo padeciese, y resucitase de los muertos al tercer día;

47Y que se predicase en su nombre el arrepentimiento y la remisión de pecados en todas las naciones, comenzando de Jerusalem.

48Y vosotros sois testigos de estas cosas.

49Y he aquí, yo enviaré la promesa de mi Padre sobre vosotros: mas vosotros asentad en la ciudad de Jerusalem, hasta que seáis investidos de potencia de lo alto.

50Y sacólos fuera hasta Bethania, y alzando sus manos, los bendijo.

51Y aconteció que bendiciéndolos, se fué de ellos; y era llevado arriba al cielo.

52Y ellos, después de haberle adorado, se volvieron á Jerusalem con gran gozo;

53Y estaban siempre en el templo, alabando y bendiciendo á Dios. Amén.

Lucas 24

1Pero el primer día de la semana, muy de mañana, volvieron al sepulcro, llevando los aromas que habían preparado.

2hallaron la piedra desarrimada del sepulcro.

3Habiendo entrado, no encontraron el cuerpo del Señor Jesús.

4Mientras ellas estaban perplejas por esto, he ahí que dos varones de vestidura resplandeciente se les presentaron.

5Como ellas estuviesen poseídas de miedo e inclinasen los rostros hacia el suelo, ellos les dijeron: “¿Por qué buscáis entre los muertos al que vive?

6No está aquí; ha resucitado. Acordaos de lo que os dijo, estando aún en Galilea:

7que era necesario que el Hijo del hombre fuese entregado en manos de hombres pecadores, que fuese crucificado y resucitara el tercer día”.

8Entonces se acordaron de sus palabras.

9Y de vuelta del sepulcro, fueron a anunciar todo esto a los Once y a todos los demás.

10Eran María la Magdalena, Juana y María la (madre) de Santiago; y también las otras con ellas referían esto a los apóstoles.

11Pero estos relatos aparecieron ante los ojos de ellos como un delirio, y no les dieron crédito.

12Sin embargo Pedro se levantó y corrió al sepulcro, y, asomándose, vio las mortajas solas. Y se volvió, maravillándose de lo que había sucedido.

13Y he aquí que, en aquel mismo día, dos de ellos se dirigían a una aldea, llamada Emaús, a ciento sesenta estadios de Jerusalén.

14E iban comentando entre sí todos estos acontecimientos.

15Y sucedió que, mientras ellos platicaban y discutían, Jesús mismo se acercó y se puso a caminar con ellos.

16Pero sus ojos estaban deslumbrados para que no lo conociesen.

17Y les dijo: “¿Qué palabras son estas que tratáis entre vosotros andando?”

18Y se detuvieron con los rostros entristecidos. Uno, llamado Cleofás, le respondió: “Eres Tú el único peregrino, que estando en Jerusalén, no sabes lo que ha sucedido en ella en estos días?”

19Les dijo: “¿Qué cosas?” Y ellos: “Lo de Jesús el Nazareno, que fue varón profeta, poderoso en obra y palabra delante de Dios y de todo el pueblo,

20y cómo lo entregaron nuestros sumos sacerdotes y nuestros magistrados para ser condenado a muerte, y lo crucificaron.

21Nosotros, a la verdad, esperábamos que fuera Él, aquel que habría de librar a Israel. Pero, con todo, ya es el tercer día desde que sucedieron estas cosas.

22Y todavía más, algunas mujeres de los nuestros, nos han desconcertado, pues fueron de madrugada al sepulcro,

23y no habiendo encontrado su cuerpo se volvieron, diciendo también que ellas habían tenido una visión de ángeles, los que dicen que Él está vivo.

24Algunos de los que están con nosotros han ido al sepulcro, y han encontrado las cosas como las mujeres habían dicho; pero a Él no lo han visto”.

25Entonces les dijo: “¡Oh hombres sin inteligencia y tardos de corazón para creer todo lo que han dicho los profetas!

26¿No era necesario que el Cristo sufriese así para entrar en su gloria?”

27Y comenzando por Moisés, y por todos los profetas, les hizo hermenéutica de lo que en todas las Escrituras había acerca de Él.

28Se aproximaron a la aldea a donde iban, y Él hizo ademán de ir más lejos.

29Pero ellos le hicieron fuerza, diciendo: “Quédate con nosotros, porque es tarde, y ya ha declinado el día”. Y entró para quedarse con ellos.

30Y estando con ellos a la mesa, tomó el pan, lo bendijo, lo partió y les dio.

31Entonces los ojos de ellos fueron abiertos y lo reconocieron; mas Él desapareció de su vista.

32Y se dijeron uno a otro: “¿No es verdad que nuestro corazón estaba ardiendo dentro de nosotros, mientras nos hablaba en el camino, mientras nos abría las Escrituras?”.

33Y levantándose en aquella misma hora, se volvieron a Jerusalén y encontraron reunidos a los Once y a los demás,

34los cuales dijeron: “Realmente resucitó el Señor y se ha aparecido a Simón”.

35Y ellos contaron lo que les había pasado en el camino, y cómo se hizo conocer de ellos en la fracción del pan.

36Aún estaban hablando de esto cuando Él mismo se puso en medio de ellos diciendo: “Paz a vosotros”.

37Mas ellos, turbados y atemorizados, creían ver un espíritu.

38Él entonces les dijo: “¿Por qué estáis turbados? y ¿por qué se levantan dudas en vuestros corazones?

39Mirad mis manos y mis pies: soy Yo mismo. Palpadme y ved que un espíritu no tiene carne ni huesos, como veis que Yo tengo”.

40Y diciendo esto, les mostró sus manos y sus pies.

41Como aún desconfiaran, de pura alegría, y se estuvieran asombrados, les dijo: “¿Tenéis por ahí algo de comer?”

42Le dieron un trozo de pez asado.

43Lo tomó y se lo comió a la vista de ellos.

44Después les dijo: “Esto es aquello que Yo os decía, cuando estaba todavía con vosotros, que es necesario que todo lo que está escrito acerca de Mí en la Ley de Moisés, en los Profetas y en los Salmos se cumpla”.

45Entonces les abrió la inteligencia para que comprendiesen las Escrituras.

46Y les dijo: “Así estaba escrito que el Cristo sufriese y resucitase de entre los muertos al tercer día,

47y que se predicase, en su nombre el arrepentimiento y el perdón de los pecados a todas las naciones, comenzando por Jerusalén.

48Vosotros sois testigos de estas cosas.

49Y he aquí que Yo envío sobre vosotros la Promesa de mi Padre. Mas vosotros estaos quedos en la ciudad hasta que desde lo alto seáis investidos de fuerza.

50Y los sacó fuera hasta frente a Betania y, alzando sus manos, los bendijo.

51Mientras los bendecía, se separó de ellos y fue elevado hacia el cielo.

52Ellos lo adoraron y se volvieron a Jerusalén con gran gozo.

53Y estaban constantemente en el Templo, alabando y bendiciendo a Dios.

Lucas 24:1
SpaPlatense

Pero el primer día de la semana, muy de mañana, volvieron al sepulcro, llevando los aromas que habían preparado.

SpaRV

Y EL primer día de la semana, muy de mañana, vinieron al sepulcro, trayendo las drogas aromáticas que habían aparejado, y algunas otras mujeres con ellas.

2
SpaPlatense

hallaron la piedra desarrimada del sepulcro.

SpaRV

Y hallaron la piedra revuelta del sepulcro.

3
SpaPlatense

Habiendo entrado, no encontraron el cuerpo del Señor Jesús.

SpaRV

Y entrando, no hallaron el cuerpo del Señor Jesús.

4
SpaPlatense

Mientras ellas estaban perplejas por esto, he ahí que dos varones de vestidura resplandeciente se les presentaron.

SpaRV

Y aconteció, que estando ellas espantadas de esto, he aquí se pararon junto á ellas dos varones con vestiduras resplandecientes;

5
SpaPlatense

Como ellas estuviesen poseídas de miedo e inclinasen los rostros hacia el suelo, ellos les dijeron: “¿Por qué buscáis entre los muertos al que vive?

SpaRV

Y como tuviesen ellas temor, y bajasen el rostro á tierra, les dijeron: ¿Por qué buscáis entre los muertos al que vive?

6
SpaPlatense

No está aquí; ha resucitado. Acordaos de lo que os dijo, estando aún en Galilea:

SpaRV

No está aquí, mas ha resucitado: acordaos de lo que os habló, cuando aun estaba en Galilea,

7
SpaPlatense

que era necesario que el Hijo del hombre fuese entregado en manos de hombres pecadores, que fuese crucificado y resucitara el tercer día”.

SpaRV

Diciendo: Es menester que el Hijo del hombre sea entregado en manos de hombres pecadores, y que sea crucificado, y resucite al tercer día.

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SpaPlatense

Entonces se acordaron de sus palabras.

SpaRV

Entonces ellas se acordaron de sus palabras,

9
SpaPlatense

Y de vuelta del sepulcro, fueron a anunciar todo esto a los Once y a todos los demás.

SpaRV

Y volviendo del sepulcro, dieron nuevas de todas estas cosas á los once, y á todos los demás.

10
SpaPlatense

Eran María la Magdalena, Juana y María la (madre) de Santiago; y también las otras con ellas referían esto a los apóstoles.

SpaRV

Y eran María Magdalena, y Juana, y María madre de Jacobo, y las demás con ellas, las que dijeron estas cosas á los apóstoles.

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SpaPlatense

Pero estos relatos aparecieron ante los ojos de ellos como un delirio, y no les dieron crédito.

SpaRV

Mas á ellos les parecían como locura las palabras de ellas, y no las creyeron.

12
SpaPlatense

Sin embargo Pedro se levantó y corrió al sepulcro, y, asomándose, vio las mortajas solas. Y se volvió, maravillándose de lo que había sucedido.

SpaRV

Pero levantándose Pedro, corrió al sepulcro: y como miró dentro, vió solos los lienzos echados; y se fué maravillándose de lo que había sucedido.

13
SpaPlatense

Y he aquí que, en aquel mismo día, dos de ellos se dirigían a una aldea, llamada Emaús, a ciento sesenta estadios de Jerusalén.

SpaRV

Y he aquí, dos de ellos iban el mismo día á una aldea que estaba de Jerusalem sesenta estadios, llamada Emmaús.

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SpaPlatense

E iban comentando entre sí todos estos acontecimientos.

SpaRV

E iban hablando entre sí de todas aquellas cosas que habían acaecido.

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SpaPlatense

Y sucedió que, mientras ellos platicaban y discutían, Jesús mismo se acercó y se puso a caminar con ellos.

SpaRV

Y aconteció que yendo hablando entre sí, y preguntándose el uno al otro, el mismo Jesús se llegó, é iba con ellos juntamente.

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SpaPlatense

Pero sus ojos estaban deslumbrados para que no lo conociesen.

SpaRV

Mas los ojos de ellos estaban embargados, para que no le conociesen.

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SpaPlatense

Y les dijo: “¿Qué palabras son estas que tratáis entre vosotros andando?”

SpaRV

Y díjoles: ¿Qué pláticas son estas que tratáis entre vosotros andando, y estáis tristes?

18
SpaPlatense

Y se detuvieron con los rostros entristecidos. Uno, llamado Cleofás, le respondió: “Eres Tú el único peregrino, que estando en Jerusalén, no sabes lo que ha sucedido en ella en estos días?”

SpaRV

Y respondiendo el uno, que se llamaba Cleofas, le dijo: ¿Tú sólo peregrino eres en Jerusalem, y no has sabido las cosas que en ella han acontecido estos días?

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SpaPlatense

Les dijo: “¿Qué cosas?” Y ellos: “Lo de Jesús el Nazareno, que fue varón profeta, poderoso en obra y palabra delante de Dios y de todo el pueblo,

SpaRV

Entonces él les dijo: ¿Qué cosas? Y ellos le dijeron: De Jesús Nazareno, el cual fué varón profeta, poderoso en obra y en palabra delante de Dios y de todo el pueblo;

20
SpaPlatense

y cómo lo entregaron nuestros sumos sacerdotes y nuestros magistrados para ser condenado a muerte, y lo crucificaron.

SpaRV

Y cómo le entregaron los príncipes de los sacerdotes y nuestros príncipes á condenación de muerte, y le crucificaron.

21
SpaPlatense

Nosotros, a la verdad, esperábamos que fuera Él, aquel que habría de librar a Israel. Pero, con todo, ya es el tercer día desde que sucedieron estas cosas.

SpaRV

Mas nosotros esperábamos que él era el que había de redimir á Israel: y ahora sobre todo esto, hoy es el tercer día que esto ha acontecido.

22
SpaPlatense

Y todavía más, algunas mujeres de los nuestros, nos han desconcertado, pues fueron de madrugada al sepulcro,

SpaRV

Aunque también unas mujeres de los nuestros nos han espantado, las cuales antes del día fueron al sepulcro:

23
SpaPlatense

y no habiendo encontrado su cuerpo se volvieron, diciendo también que ellas habían tenido una visión de ángeles, los que dicen que Él está vivo.

SpaRV

Y no hallando su cuerpo, vinieron diciendo que también habían visto visión de ángeles, los cuales dijeron que él vive.

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SpaPlatense

Algunos de los que están con nosotros han ido al sepulcro, y han encontrado las cosas como las mujeres habían dicho; pero a Él no lo han visto”.

SpaRV

Y fueron algunos de los nuestros al sepulcro, y hallaron así como las mujeres habían dicho; mas á él no le vieron.

25
SpaPlatense

Entonces les dijo: “¡Oh hombres sin inteligencia y tardos de corazón para creer todo lo que han dicho los profetas!

SpaRV

Entonces él les dijo: ¡Oh insensatos, y tardos de corazón para creer todo lo que los profetas han dicho!

26
SpaPlatense

¿No era necesario que el Cristo sufriese así para entrar en su gloria?”

SpaRV

¿No era necesario que el Cristo padeciera estas cosas, y que entrara en su gloria?

27
SpaPlatense

Y comenzando por Moisés, y por todos los profetas, les hizo hermenéutica de lo que en todas las Escrituras había acerca de Él.

SpaRV

Y comenzando desde Moisés, y de todos los profetas, declarábales en todas las Escrituras lo que de él decían.

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SpaPlatense

Se aproximaron a la aldea a donde iban, y Él hizo ademán de ir más lejos.

SpaRV

Y llegaron á la aldea á donde iban: y él hizo como que iba más lejos.

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SpaPlatense

Pero ellos le hicieron fuerza, diciendo: “Quédate con nosotros, porque es tarde, y ya ha declinado el día”. Y entró para quedarse con ellos.

SpaRV

Mas ellos le detuvieron por fuerza, diciendo: Quédate con nosotros, porque se hace tarde, y el día ya ha declinado. Entró pues á estarse con ellos.

30
SpaPlatense

Y estando con ellos a la mesa, tomó el pan, lo bendijo, lo partió y les dio.

SpaRV

Y aconteció, que estando sentado con ellos á la mesa, tomando el pan, bendijo, y partió, y dióles.

31
SpaPlatense

Entonces los ojos de ellos fueron abiertos y lo reconocieron; mas Él desapareció de su vista.

SpaRV

Entonces fueron abiertos los ojos de ellos, y le conocieron; mas él se desapareció de los ojos de ellos.

32
SpaPlatense

Y se dijeron uno a otro: “¿No es verdad que nuestro corazón estaba ardiendo dentro de nosotros, mientras nos hablaba en el camino, mientras nos abría las Escrituras?”.

SpaRV

Y decían el uno al otro: ¿No ardía nuestro corazón en nosotros, mientras nos hablaba en el camino, y cuando nos abría las Escrituras?

33
SpaPlatense

Y levantándose en aquella misma hora, se volvieron a Jerusalén y encontraron reunidos a los Once y a los demás,

SpaRV

Y levantándose en la misma hora, tornáronse á Jerusalem, y hallaron á los once reunidos, y á los que estaban con ellos.

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SpaPlatense

los cuales dijeron: “Realmente resucitó el Señor y se ha aparecido a Simón”.

SpaRV

Que decían: Ha resucitado el Señor verdaderamente, y ha aparecido á Simón.

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SpaPlatense

Y ellos contaron lo que les había pasado en el camino, y cómo se hizo conocer de ellos en la fracción del pan.

SpaRV

Entonces ellos contaban las cosas que les habían acontecido en el camino, y cómo había sido conocido de ellos al partir el pan.

36
SpaPlatense

Aún estaban hablando de esto cuando Él mismo se puso en medio de ellos diciendo: “Paz a vosotros”.

SpaRV

Y entre tanto que ellos hablaban estas cosas, él se puso en medio de ellos, y les dijo: Paz á vosotros.

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SpaPlatense

Mas ellos, turbados y atemorizados, creían ver un espíritu.

SpaRV

Entonces ellos espantados y asombrados, pensaban que veían espíritu.

38
SpaPlatense

Él entonces les dijo: “¿Por qué estáis turbados? y ¿por qué se levantan dudas en vuestros corazones?

SpaRV

Mas él les dice: ¿Por qué estáis turbados, y suben pensamientos á vuestros corazones?

39
SpaPlatense

Mirad mis manos y mis pies: soy Yo mismo. Palpadme y ved que un espíritu no tiene carne ni huesos, como veis que Yo tengo”.

SpaRV

Mirad mis manos y mis pies, que yo mismo soy: palpad, y ved; que el espíritu ni tiene carne ni huesos, como veis que yo tengo.

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SpaPlatense

Y diciendo esto, les mostró sus manos y sus pies.

SpaRV

Y en diciendo esto, les mostró las manos y los pies.

41
SpaPlatense

Como aún desconfiaran, de pura alegría, y se estuvieran asombrados, les dijo: “¿Tenéis por ahí algo de comer?”

SpaRV

Y no creyéndolo aún ellos de gozo, y maravillados, díjoles: ¿Tenéis aquí algo de comer?

42
SpaPlatense

Le dieron un trozo de pez asado.

SpaRV

Entonces ellos le presentaron parte de un pez asado, y un panal de miel.

43
SpaPlatense

Lo tomó y se lo comió a la vista de ellos.

SpaRV

Y él tomó, y comió delante de ellos.

44
SpaPlatense

Después les dijo: “Esto es aquello que Yo os decía, cuando estaba todavía con vosotros, que es necesario que todo lo que está escrito acerca de Mí en la Ley de Moisés, en los Profetas y en los Salmos se cumpla”.

SpaRV

Y él les dijo: Estas son las palabras que os hablé, estando aún con vosotros: que era necesario que se cumpliesen todas las cosas que están escritas de mí en la ley de Moisés, y en los profetas, y en los salmos.

45
SpaPlatense

Entonces les abrió la inteligencia para que comprendiesen las Escrituras.

SpaRV

Entonces les abrió el sentido, para que entendiesen las Escrituras;

46
SpaPlatense

Y les dijo: “Así estaba escrito que el Cristo sufriese y resucitase de entre los muertos al tercer día,

SpaRV

Y díjoles: Así está escrito, y así fué necesario que el Cristo padeciese, y resucitase de los muertos al tercer día;

47
SpaPlatense

y que se predicase, en su nombre el arrepentimiento y el perdón de los pecados a todas las naciones, comenzando por Jerusalén.

SpaRV

Y que se predicase en su nombre el arrepentimiento y la remisión de pecados en todas las naciones, comenzando de Jerusalem.

48
SpaPlatense

Vosotros sois testigos de estas cosas.

SpaRV

Y vosotros sois testigos de estas cosas.

49
SpaPlatense

Y he aquí que Yo envío sobre vosotros la Promesa de mi Padre. Mas vosotros estaos quedos en la ciudad hasta que desde lo alto seáis investidos de fuerza.

SpaRV

Y he aquí, yo enviaré la promesa de mi Padre sobre vosotros: mas vosotros asentad en la ciudad de Jerusalem, hasta que seáis investidos de potencia de lo alto.

50
SpaPlatense

Y los sacó fuera hasta frente a Betania y, alzando sus manos, los bendijo.

SpaRV

Y sacólos fuera hasta Bethania, y alzando sus manos, los bendijo.

51
SpaPlatense

Mientras los bendecía, se separó de ellos y fue elevado hacia el cielo.

SpaRV

Y aconteció que bendiciéndolos, se fué de ellos; y era llevado arriba al cielo.

52
SpaPlatense

Ellos lo adoraron y se volvieron a Jerusalén con gran gozo.

SpaRV

Y ellos, después de haberle adorado, se volvieron á Jerusalem con gran gozo;

53
SpaPlatense

Y estaban constantemente en el Templo, alabando y bendiciendo a Dios.

SpaRV

Y estaban siempre en el templo, alabando y bendiciendo á Dios. Amén.

Entendiendo Biblia Platense vs Reina Valera en Lucas 24

Biblia Platense (SpaPlatense)

Traducción católica con un estilo claro y orientado a lectores de América Latina. Incluye un tono más contemporáneo sin perder formalidad. Buena para lectura continua y comprensión general.

Reina Valera

La traducción clásica más leída en el mundo protestante de habla hispana. Conserva un estilo reverente y tradicional, ideal para devocionales y memorización. Una excelente opción para lectura diaria y estudio bíblico.

Estás viendo una comparación lado a lado de Lucas 24 en la Biblia Platense y la Reina Valera. Comparar estas dos versiones puede ayudar a arrojar luz sobre los matices del texto original.

Comparación Clave: Lucas 24:16

SpaPlatense

"Pero sus ojos estaban deslumbrados para que no lo conociesen."

SpaRV

"Mas los ojos de ellos estaban embargados, para que no le conociesen."

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Génesis 1

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Juan 3

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Salmos 23

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Mateo 5

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Apocalipsis 1

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Proverbios 3

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