Sacrilo

enEnglishtrTürkçeesEspañolcheckptPortuguêsfrFrançaisdeDeutschzh中文ruРусскийja日本語ko한국어viTiếng ViệtthไทยplPolskiukУкраїнськаhuMagyarcsČeštinasrСрпскиslSlovenščinasqShqiplvLatviešuetEestinlNederlandsnbNorskdaDansksvSvenskafiSuomiitItalianoheעבריתhrHrvatskilaLatinaarالعربية

PANEL

dashboardVisión Generalmenu_bookLeer la Biblialocal_libraryLibrosquizQuiz Diarioevent_noteMis PlanesbookmarksMarcadores

HERRAMIENTAS

searchBuscarauto_storiesTemas Bíblicoscompare_arrowsComparar Biblias

Hechos 28 Comparación: Biblia Platense vs Reina Valera

chevron_leftchevron_right

Hechos 28

1Puestos en salvo, supimos entonces que la isla se llamaba Melita.

2Los bárbaros nos trataron con bondad extraordinaria; encendieron una hoguera y nos acogieron a todos a causa de la lluvia que estaba encima y a causa del frío.

3Mas al echar Pablo en el fuego una cantidad de ramaje que había recogido, salió una víbora a raíz del calor y prendiósele de la mano.

4Al ver los bárbaros al reptil colgado de su mano, se decían unos a otros: “Ciertamente este hombre debe ser un homicida, a quien escapado salvo del mar, la Dike no le ha permitido vivir”.

5Mas él sacudió el reptil en el fuego y no padeció daño alguno.

6Ellos, entretanto, estaban esperando que él se hinchase o cayese repentinamente muerto. Mas después de esperar mucho tiempo, viendo que ningún mal le acontecía, mudaron de parecer y dijeron que era un dios.

7En las cercanías de aquel lugar había campos que pertenecían al hombre principal de la isla, por nombre Publio, el cual nos acogió y nos hospedó benignamente por tres días.

8Y sucedió que el padre de Publio estaba en cama, acosado de fiebre y disentería. Pablo entró a él, hizo oración, le impuso las manos y le sanó.

9Después de este suceso, acudían también las demás personas de la isla que tenían enfermedades, y eran sanadas,

10por cuyo motivo nos colmaron de muchos honores, y cuando nos hicimos a la vela nos proveyeron de lo necesario.

11Al cabo de tres meses, nos embarcamos en una nave alejandrina que había invernado en la isla y llevaba la insignia de los Dióscuros.

12Aportamos a Siracusa, donde permanecimos tres días,

13De allí, costeando, arribamos a Regio; un día después se levantó el viento sur, y al segundo día llegamos a Putéolos,

14donde hallamos hermanos, y fuimos invitados a quedarnos con ellos siete días. Y así llegamos a Roma.

15Teniendo noticia de nosotros, los hermanos de allí nos salieron al encuentro hasta Foro de Apio y Tres Tabernas. Al verlos, Pablo dio gracias a Dios y cobró buen ánimo.

16Cuando llegamos a Roma, se le permitió a Pablo vivir como particular con el soldado que le custodiaba.

17Tres días después convocó a los principales de los judíos, y habiéndose ellos reunido les dijo: “Varones, hermanos, yo sin haber hecho nada en contra del pueblo, ni contra las tradiciones de nuestros padres, desde Jerusalén fui entregado preso en manos de los romanos,

18los cuales después de hacer los interrogatorios querían ponerme en libertad, por no haber en mí ninguna causa de muerte;

19mas oponiéndose a ellos los judíos, me vi obligado a apelar al César, pero no como que tuviese algo de que acusar a mi nación.

20Este es, pues, el motivo porque os he llamado para veros y hablaros; porque a causa de la esperanza de Israel estoy ceñido de esta cadena”.

21Respondiéronle ellos: “Nosotros ni hemos recibido cartas de Judea respecto de ti, ni hermano alguno de los que han llegado, ha contado o dicho mal de ti.

22Sin embargo, deseamos oír de tu parte lo que piensas porque de la secta esa nos es conocido que halla contradicción en todas partes”.

23Le señalaron, pues, un día y vinieron a él en gran número a su alojamiento. Les explicó el reino de Dios, dando su testimonio, y procuraba persuadirlos acerca de Jesús, con arreglo a la Ley de Moisés y de los Profetas, desde la mañana hasta la tarde.

24Unos creían las cosas que decía; otros no creían.

25No hubo acuerdo entre ellos y se alejaron mientras Pablo les decía una palabra: “Bien habló el Espíritu Santo por el profeta Isaías a vuestros padres,

26diciendo: «Ve a este pueblo y di: Oiréis con vuestros oídos y no entenderéis; miraréis con vuestros ojos, pero no veréis.

27Porque se ha embotado el corazón de este pueblo; con sus oídos oyen pesadamente, y han cerrado sus ojos, para que no vean con sus ojos, ni oigan con sus oídos, ni con el corazón entiendan, y se conviertan y Yo les sane».

28Os sea notorio que esta salud de Dios ha sido transmitida a los gentiles, los cuales prestarán oídos”.

29Habiendo él dicho esto, se fueron los judíos, teniendo grande discusión entre sí.

30Permaneció (Pablo) durante dos años enteros en su propio alojamiento, que había alquilado, y recibía a todos cuantos le visitaban;

31predicando con toda libertad y sin obstáculo el reino de Dios, y enseñando las cosas tocantes al Señor Jesucristo.

Hechos 28

1Y CUANDO escapamos, entonces supimos que la isla se llamaba Melita.

2Y los bárbaros nos mostraron no poca humanidad; porque, encendido un fuego, nos recibieron á todos, á causa de la lluvia que venía, y del frío.

3Entonces habiendo Pablo recogido algunos sarmientos, y puéstolos en el fuego, una víbora, huyendo del calor, le acometió á la mano.

4Y como los bárbaros vieron la víbora colgando de su mano, decían los unos á los otros: Ciertamente este hombre es homicida, á quien, escapado de la mar, la justicia no deja vivir.

5Mas él, sacudiendo la víbora en el fuego, ningún mal padeció.

6Empero ellos estaban esperando cuándo se había de hinchar, ó caer muerto de repente; mas habiendo esperado mucho, y viendo que ningún mal le venía, mudados, decían que era un dios.

7En aquellos lugares había heredades del principal de la isla, llamado Publio, el cual nos recibió y hospedó tres días humanamente.

8Y aconteció que el padre de Publio estaba en cama, enfermo de fiebres y de disentería: al cual Pablo entró, y después de haber orado, le puso las manos encima, y le sanó:

9Y esto hecho, también los otros que en la isla tenían enfermedades, llegaban, y eran sanados:

10Los cuales también nos honraron con muchos obsequios; y cuando partimos, nos cargaron de las cosas necesarias.

11Así que, pasados tres meses, navegamos en una nave Alejandrina que había invernado en la isla, la cual tenía por enseña á Cástor y Pólux.

12Y llegados á Siracusa, estuvimos allí tres días.

13De allí, costeando alrededor, vinimos á Regio; y otro día después, soplando el austro, vinimos al segundo día á Puteolos:

14Donde habiendo hallado hermanos, nos rogaron que quedásemos con ellos siete días; y luego vinimos á Roma;

15De donde, oyendo de nosotros los hermanos, nos salieron á recibir hasta la plaza de Appio, y Las Tres Tabernas: á los cuales como Pablo vió, dió gracias á Dios, y tomó aliento.

16Y como llegamos á Roma, el centurión entregó los presos al prefecto de los ejércitos, mas á Pablo fué permitido estar por sí, con un soldado que le guardase.

17Y aconteció que tres días después, Pablo convocó á los principales de los Judíos; á los cuales, luego que estuvieron juntos, les dijo: Yo, varones hermanos, no habiendo hecho nada contra el pueblo, ni contra los ritos de la patria, he sido entregado preso desde Jerusalem en manos de los Romanos;

18Los cuales, habiéndome examinado, me querían soltar, por no haber en mí ninguna causa de muerte.

19Mas contradiciendo los Judíos, fuí forzado á apelar á César; no que tenga de qué acusar á mi nación.

20Así que, por esta causa, os he llamado para veros y hablaros; porque por la esperanza de Israel estoy rodeado de esta cadena.

21Entonces ellos le dijeron: Nosotros ni hemos recibido cartas tocante á ti de Judea, ni ha venido alguno de los hermanos que haya denunciado ó hablado algún mal de ti.

22Mas querríamos oir de ti lo que sientes; porque de esta secta notorio nos es que en todos lugares es contradicha.

23Y habiéndole señalado un día, vinieron á él muchos á la posada, á los cuales declaraba y testificaba el reino de Dios, persuadiéndoles lo concerniente á Jesús, por la ley de Moisés y por los profetas, desde la mañana hasta la tarde.

24Y algunos asentían á lo que se decía, mas algunos no creían.

25Y como fueron entre sí discordes, se fueron, diciendo Pablo esta palabra: Bien ha hablado el Espíritu Santo por el profeta Isaías á nuestros padres,

26Diciendo: Ve á este pueblo, y diles: De oído oiréis, y no entenderéis; y viendo veréis, y no percibiréis:

27Porque el corazón de este pueblo se ha engrosado, y de los oídos oyeron pesadamente, y sus ojos taparon; porque no vean con los ojos, y oigan con los oídos, y entiendan de corazón, y se conviertan, y yo los sane.

28Séaos pues notorio que á los Gentiles es enviada esta salud de Dios: y ellos oirán.

29Y habiendo dicho esto, los Judíos salieron, teniendo entre sí gran contienda.

30Pablo empero, quedó dos años enteros en su casa de alquiler, y recibía á todos los que á él venían,

31Predicando el reino de Dios y enseñando lo que es del Señor Jesucristo con toda libertad, sin impedimento.

Hechos 28

1Puestos en salvo, supimos entonces que la isla se llamaba Melita.

2Los bárbaros nos trataron con bondad extraordinaria; encendieron una hoguera y nos acogieron a todos a causa de la lluvia que estaba encima y a causa del frío.

3Mas al echar Pablo en el fuego una cantidad de ramaje que había recogido, salió una víbora a raíz del calor y prendiósele de la mano.

4Al ver los bárbaros al reptil colgado de su mano, se decían unos a otros: “Ciertamente este hombre debe ser un homicida, a quien escapado salvo del mar, la Dike no le ha permitido vivir”.

5Mas él sacudió el reptil en el fuego y no padeció daño alguno.

6Ellos, entretanto, estaban esperando que él se hinchase o cayese repentinamente muerto. Mas después de esperar mucho tiempo, viendo que ningún mal le acontecía, mudaron de parecer y dijeron que era un dios.

7En las cercanías de aquel lugar había campos que pertenecían al hombre principal de la isla, por nombre Publio, el cual nos acogió y nos hospedó benignamente por tres días.

8Y sucedió que el padre de Publio estaba en cama, acosado de fiebre y disentería. Pablo entró a él, hizo oración, le impuso las manos y le sanó.

9Después de este suceso, acudían también las demás personas de la isla que tenían enfermedades, y eran sanadas,

10por cuyo motivo nos colmaron de muchos honores, y cuando nos hicimos a la vela nos proveyeron de lo necesario.

11Al cabo de tres meses, nos embarcamos en una nave alejandrina que había invernado en la isla y llevaba la insignia de los Dióscuros.

12Aportamos a Siracusa, donde permanecimos tres días,

13De allí, costeando, arribamos a Regio; un día después se levantó el viento sur, y al segundo día llegamos a Putéolos,

14donde hallamos hermanos, y fuimos invitados a quedarnos con ellos siete días. Y así llegamos a Roma.

15Teniendo noticia de nosotros, los hermanos de allí nos salieron al encuentro hasta Foro de Apio y Tres Tabernas. Al verlos, Pablo dio gracias a Dios y cobró buen ánimo.

16Cuando llegamos a Roma, se le permitió a Pablo vivir como particular con el soldado que le custodiaba.

17Tres días después convocó a los principales de los judíos, y habiéndose ellos reunido les dijo: “Varones, hermanos, yo sin haber hecho nada en contra del pueblo, ni contra las tradiciones de nuestros padres, desde Jerusalén fui entregado preso en manos de los romanos,

18los cuales después de hacer los interrogatorios querían ponerme en libertad, por no haber en mí ninguna causa de muerte;

19mas oponiéndose a ellos los judíos, me vi obligado a apelar al César, pero no como que tuviese algo de que acusar a mi nación.

20Este es, pues, el motivo porque os he llamado para veros y hablaros; porque a causa de la esperanza de Israel estoy ceñido de esta cadena”.

21Respondiéronle ellos: “Nosotros ni hemos recibido cartas de Judea respecto de ti, ni hermano alguno de los que han llegado, ha contado o dicho mal de ti.

22Sin embargo, deseamos oír de tu parte lo que piensas porque de la secta esa nos es conocido que halla contradicción en todas partes”.

23Le señalaron, pues, un día y vinieron a él en gran número a su alojamiento. Les explicó el reino de Dios, dando su testimonio, y procuraba persuadirlos acerca de Jesús, con arreglo a la Ley de Moisés y de los Profetas, desde la mañana hasta la tarde.

24Unos creían las cosas que decía; otros no creían.

25No hubo acuerdo entre ellos y se alejaron mientras Pablo les decía una palabra: “Bien habló el Espíritu Santo por el profeta Isaías a vuestros padres,

26diciendo: «Ve a este pueblo y di: Oiréis con vuestros oídos y no entenderéis; miraréis con vuestros ojos, pero no veréis.

27Porque se ha embotado el corazón de este pueblo; con sus oídos oyen pesadamente, y han cerrado sus ojos, para que no vean con sus ojos, ni oigan con sus oídos, ni con el corazón entiendan, y se conviertan y Yo les sane».

28Os sea notorio que esta salud de Dios ha sido transmitida a los gentiles, los cuales prestarán oídos”.

29Habiendo él dicho esto, se fueron los judíos, teniendo grande discusión entre sí.

30Permaneció (Pablo) durante dos años enteros en su propio alojamiento, que había alquilado, y recibía a todos cuantos le visitaban;

31predicando con toda libertad y sin obstáculo el reino de Dios, y enseñando las cosas tocantes al Señor Jesucristo.

Hechos 28:1
SpaPlatense

Puestos en salvo, supimos entonces que la isla se llamaba Melita.

SpaRV

Y CUANDO escapamos, entonces supimos que la isla se llamaba Melita.

2
SpaPlatense

Los bárbaros nos trataron con bondad extraordinaria; encendieron una hoguera y nos acogieron a todos a causa de la lluvia que estaba encima y a causa del frío.

SpaRV

Y los bárbaros nos mostraron no poca humanidad; porque, encendido un fuego, nos recibieron á todos, á causa de la lluvia que venía, y del frío.

3
SpaPlatense

Mas al echar Pablo en el fuego una cantidad de ramaje que había recogido, salió una víbora a raíz del calor y prendiósele de la mano.

SpaRV

Entonces habiendo Pablo recogido algunos sarmientos, y puéstolos en el fuego, una víbora, huyendo del calor, le acometió á la mano.

4
SpaPlatense

Al ver los bárbaros al reptil colgado de su mano, se decían unos a otros: “Ciertamente este hombre debe ser un homicida, a quien escapado salvo del mar, la Dike no le ha permitido vivir”.

SpaRV

Y como los bárbaros vieron la víbora colgando de su mano, decían los unos á los otros: Ciertamente este hombre es homicida, á quien, escapado de la mar, la justicia no deja vivir.

5
SpaPlatense

Mas él sacudió el reptil en el fuego y no padeció daño alguno.

SpaRV

Mas él, sacudiendo la víbora en el fuego, ningún mal padeció.

6
SpaPlatense

Ellos, entretanto, estaban esperando que él se hinchase o cayese repentinamente muerto. Mas después de esperar mucho tiempo, viendo que ningún mal le acontecía, mudaron de parecer y dijeron que era un dios.

SpaRV

Empero ellos estaban esperando cuándo se había de hinchar, ó caer muerto de repente; mas habiendo esperado mucho, y viendo que ningún mal le venía, mudados, decían que era un dios.

7
SpaPlatense

En las cercanías de aquel lugar había campos que pertenecían al hombre principal de la isla, por nombre Publio, el cual nos acogió y nos hospedó benignamente por tres días.

SpaRV

En aquellos lugares había heredades del principal de la isla, llamado Publio, el cual nos recibió y hospedó tres días humanamente.

8
SpaPlatense

Y sucedió que el padre de Publio estaba en cama, acosado de fiebre y disentería. Pablo entró a él, hizo oración, le impuso las manos y le sanó.

SpaRV

Y aconteció que el padre de Publio estaba en cama, enfermo de fiebres y de disentería: al cual Pablo entró, y después de haber orado, le puso las manos encima, y le sanó:

9
SpaPlatense

Después de este suceso, acudían también las demás personas de la isla que tenían enfermedades, y eran sanadas,

SpaRV

Y esto hecho, también los otros que en la isla tenían enfermedades, llegaban, y eran sanados:

10
SpaPlatense

por cuyo motivo nos colmaron de muchos honores, y cuando nos hicimos a la vela nos proveyeron de lo necesario.

SpaRV

Los cuales también nos honraron con muchos obsequios; y cuando partimos, nos cargaron de las cosas necesarias.

11
SpaPlatense

Al cabo de tres meses, nos embarcamos en una nave alejandrina que había invernado en la isla y llevaba la insignia de los Dióscuros.

SpaRV

Así que, pasados tres meses, navegamos en una nave Alejandrina que había invernado en la isla, la cual tenía por enseña á Cástor y Pólux.

12
SpaPlatense

Aportamos a Siracusa, donde permanecimos tres días,

SpaRV

Y llegados á Siracusa, estuvimos allí tres días.

13
SpaPlatense

De allí, costeando, arribamos a Regio; un día después se levantó el viento sur, y al segundo día llegamos a Putéolos,

SpaRV

De allí, costeando alrededor, vinimos á Regio; y otro día después, soplando el austro, vinimos al segundo día á Puteolos:

14
SpaPlatense

donde hallamos hermanos, y fuimos invitados a quedarnos con ellos siete días. Y así llegamos a Roma.

SpaRV

Donde habiendo hallado hermanos, nos rogaron que quedásemos con ellos siete días; y luego vinimos á Roma;

15
SpaPlatense

Teniendo noticia de nosotros, los hermanos de allí nos salieron al encuentro hasta Foro de Apio y Tres Tabernas. Al verlos, Pablo dio gracias a Dios y cobró buen ánimo.

SpaRV

De donde, oyendo de nosotros los hermanos, nos salieron á recibir hasta la plaza de Appio, y Las Tres Tabernas: á los cuales como Pablo vió, dió gracias á Dios, y tomó aliento.

16
SpaPlatense

Cuando llegamos a Roma, se le permitió a Pablo vivir como particular con el soldado que le custodiaba.

SpaRV

Y como llegamos á Roma, el centurión entregó los presos al prefecto de los ejércitos, mas á Pablo fué permitido estar por sí, con un soldado que le guardase.

17
SpaPlatense

Tres días después convocó a los principales de los judíos, y habiéndose ellos reunido les dijo: “Varones, hermanos, yo sin haber hecho nada en contra del pueblo, ni contra las tradiciones de nuestros padres, desde Jerusalén fui entregado preso en manos de los romanos,

SpaRV

Y aconteció que tres días después, Pablo convocó á los principales de los Judíos; á los cuales, luego que estuvieron juntos, les dijo: Yo, varones hermanos, no habiendo hecho nada contra el pueblo, ni contra los ritos de la patria, he sido entregado preso desde Jerusalem en manos de los Romanos;

18
SpaPlatense

los cuales después de hacer los interrogatorios querían ponerme en libertad, por no haber en mí ninguna causa de muerte;

SpaRV

Los cuales, habiéndome examinado, me querían soltar, por no haber en mí ninguna causa de muerte.

19
SpaPlatense

mas oponiéndose a ellos los judíos, me vi obligado a apelar al César, pero no como que tuviese algo de que acusar a mi nación.

SpaRV

Mas contradiciendo los Judíos, fuí forzado á apelar á César; no que tenga de qué acusar á mi nación.

20
SpaPlatense

Este es, pues, el motivo porque os he llamado para veros y hablaros; porque a causa de la esperanza de Israel estoy ceñido de esta cadena”.

SpaRV

Así que, por esta causa, os he llamado para veros y hablaros; porque por la esperanza de Israel estoy rodeado de esta cadena.

21
SpaPlatense

Respondiéronle ellos: “Nosotros ni hemos recibido cartas de Judea respecto de ti, ni hermano alguno de los que han llegado, ha contado o dicho mal de ti.

SpaRV

Entonces ellos le dijeron: Nosotros ni hemos recibido cartas tocante á ti de Judea, ni ha venido alguno de los hermanos que haya denunciado ó hablado algún mal de ti.

22
SpaPlatense

Sin embargo, deseamos oír de tu parte lo que piensas porque de la secta esa nos es conocido que halla contradicción en todas partes”.

SpaRV

Mas querríamos oir de ti lo que sientes; porque de esta secta notorio nos es que en todos lugares es contradicha.

23
SpaPlatense

Le señalaron, pues, un día y vinieron a él en gran número a su alojamiento. Les explicó el reino de Dios, dando su testimonio, y procuraba persuadirlos acerca de Jesús, con arreglo a la Ley de Moisés y de los Profetas, desde la mañana hasta la tarde.

SpaRV

Y habiéndole señalado un día, vinieron á él muchos á la posada, á los cuales declaraba y testificaba el reino de Dios, persuadiéndoles lo concerniente á Jesús, por la ley de Moisés y por los profetas, desde la mañana hasta la tarde.

24
SpaPlatense

Unos creían las cosas que decía; otros no creían.

SpaRV

Y algunos asentían á lo que se decía, mas algunos no creían.

25
SpaPlatense

No hubo acuerdo entre ellos y se alejaron mientras Pablo les decía una palabra: “Bien habló el Espíritu Santo por el profeta Isaías a vuestros padres,

SpaRV

Y como fueron entre sí discordes, se fueron, diciendo Pablo esta palabra: Bien ha hablado el Espíritu Santo por el profeta Isaías á nuestros padres,

26
SpaPlatense

diciendo: «Ve a este pueblo y di: Oiréis con vuestros oídos y no entenderéis; miraréis con vuestros ojos, pero no veréis.

SpaRV

Diciendo: Ve á este pueblo, y diles: De oído oiréis, y no entenderéis; y viendo veréis, y no percibiréis:

27
SpaPlatense

Porque se ha embotado el corazón de este pueblo; con sus oídos oyen pesadamente, y han cerrado sus ojos, para que no vean con sus ojos, ni oigan con sus oídos, ni con el corazón entiendan, y se conviertan y Yo les sane».

SpaRV

Porque el corazón de este pueblo se ha engrosado, y de los oídos oyeron pesadamente, y sus ojos taparon; porque no vean con los ojos, y oigan con los oídos, y entiendan de corazón, y se conviertan, y yo los sane.

28
SpaPlatense

Os sea notorio que esta salud de Dios ha sido transmitida a los gentiles, los cuales prestarán oídos”.

SpaRV

Séaos pues notorio que á los Gentiles es enviada esta salud de Dios: y ellos oirán.

29
SpaPlatense

Habiendo él dicho esto, se fueron los judíos, teniendo grande discusión entre sí.

SpaRV

Y habiendo dicho esto, los Judíos salieron, teniendo entre sí gran contienda.

30
SpaPlatense

Permaneció (Pablo) durante dos años enteros en su propio alojamiento, que había alquilado, y recibía a todos cuantos le visitaban;

SpaRV

Pablo empero, quedó dos años enteros en su casa de alquiler, y recibía á todos los que á él venían,

31
SpaPlatense

predicando con toda libertad y sin obstáculo el reino de Dios, y enseñando las cosas tocantes al Señor Jesucristo.

SpaRV

Predicando el reino de Dios y enseñando lo que es del Señor Jesucristo con toda libertad, sin impedimento.

Entendiendo Biblia Platense vs Reina Valera en Hechos 28

Biblia Platense (SpaPlatense)

Traducción católica con un estilo claro y orientado a lectores de América Latina. Incluye un tono más contemporáneo sin perder formalidad. Buena para lectura continua y comprensión general.

Reina Valera

La traducción clásica más leída en el mundo protestante de habla hispana. Conserva un estilo reverente y tradicional, ideal para devocionales y memorización. Una excelente opción para lectura diaria y estudio bíblico.

Estás viendo una comparación lado a lado de Hechos 28 en la Biblia Platense y la Reina Valera. Comparar estas dos versiones puede ayudar a arrojar luz sobre los matices del texto original.

Comparación Clave: Hechos 28:16

SpaPlatense

"Cuando llegamos a Roma, se le permitió a Pablo vivir como particular con el soldado que le custodiaba."

SpaRV

"Y como llegamos á Roma, el centurión entregó los presos al prefecto de los ejércitos, mas á Pablo fué permitido estar por sí, con un soldado que le guardase."

trending_upComparaciones Populares

SpaRV vs SpaRV1865arrow_forward

Génesis 1

SpaRV vs SpaPlatensearrow_forward

Juan 3

SpaRV vs SpaRV1865arrow_forward

Salmos 23

SpaRV1865 vs SpaRVarrow_forward

Mateo 5

SpaRV vs SpaRV1865arrow_forward

Apocalipsis 1

SpaRV1865 vs SpaPlatensearrow_forward

Proverbios 3

auto_storiesSacrilo
Temas BíblicosPreguntas BíblicasAnimales en la BibliaPlantas en la BibliaLugares BíblicosPersonajes Bíblicos

Sacrilo

Acerca deContactoAplicación de la Biblia

Conectar

© 2026 Sacrilo.

Política de PrivacidadTérminos de ServicioCookies
auto_stories

Últimas Preguntas

¿Qué es el reino de Dios?
read_more

¿Qué es el reino de Dios?

El juicio final explicado
read_more

El juicio final explicado

¿Cuál es la visión de la Biblia sobre el amor?
read_more

¿Cuál es la visión de la Biblia sobre el amor?

¿Qué es la Teleología en la Teología?
read_more

¿Qué es la Teleología en la Teología?

¿Qué es la Creación Continua (Creatio Continua)?
read_more

¿Qué es la Creación Continua (Creatio Continua)?

¿Qué es la Cena del Señor / la Comunión?
read_more

¿Qué es la Cena del Señor / la Comunión?

Ver Todoarrow_forward