
Acacia
La sobreviviente del desierto. Su madera indestructible albergó el Arca de la Alianza.
Datos Botánicos
scienceÁrbol
שִׁטָּה (Shittah)
Vachellia seyal
2 referencias
La Madera que no se Pudre
Conocida en algunas versiones como "madera de Sitim", la acacia es uno de los pocos árboles que prospera en el desierto del Sinaí. Es retorcida, espinosa e increíblemente dura. Dios eligió esta humilde madera del desierto, recubierta de oro, para construir el objeto más sagrado de la tierra: el Arca de la Alianza.
¿Por qué construir el trono de Dios con un árbol espinoso del desierto? Los padres de la iglesia primitiva vieron la acacia como un tipo de la humanidad de Cristo: nacido en tierra seca (Isaías 53:2), sin pecado (incorruptible), aunque llevando la maldición (espinas). También produce goma arábiga, una resina medicinal, lo que aumentaba su valor en el mundo antiguo.
Santuario en el Desierto
La acacia nos recuerda que Dios nos encuentra en nuestro desierto. Él no pidió cedro del Líbano mientras los israelitas estaban en el Sinaí; usó lo que estaba disponible. Dios santifica las cosas comunes y resistentes de nuestras vidas para albergar Su gloria. El mobiliario del Tabernáculo (acacia recubierta de oro) es una imagen del creyente: un vaso terrenal resistente cubierto por la gloria divina de Dios.
Contexto Botánico
La acacia es un árbol resistente que crece en el desierto. Su madera es densa, pesada y resistente a los insectos, lo que la hace excepcionalmente duradera.