Mateo 7 Comparación: Reina Valera 1865 vs Reina Valera
Mateo 7
1No juzguéis; porque también no seáis juzgados.
2Porque con el juicio con que juzgáis, seréis juzgados; y con la medida que medís, con ella os volverán a medir.
3Y ¿por qué miras la arista que está en el ojo de tu hermano; y no echas de ver la viga que está en tu ojo?
4O ¿cómo dirás a tu hermano: Deja, echaré de tu ojo la arista; y, he aquí, una viga en tu ojo?
5¡Hipócrita! echa primero la viga de tu ojo; y entonces verás claramente para echar la arista del ojo de tu hermano.
6No deis lo santo a los perros; ni echéis vuestras perlas delante de los puercos; porque no las rehuellen con sus pies, y vuelvan, y os despedacen.
7¶ Pedíd, y se os dará: buscád, y hallaréis; llamád, y se os abrirá.
8Porque cualquiera que pide, recibe; y el que busca, halla; y al que llama, se le abrirá.
9¿Qué hombre hay de vosotros, a quien si su hijo pidiere pan, le dará una piedra?
10¿O si le pidiere un pez, le dará una serpiente?
11Pues, si vosotros, siendo malos, sabéis dar buenas dádivas a vuestros hijos, vuestro Padre que está en los cielos, ¿cuánto más dará buenas cosas a los que le piden?
12¶ Así que, todas las cosas que querríais que los hombres hiciesen con vosotros, así también hacéd vosotros con ellos; porque esta es la ley, y los profetas.
13¶ Entrád por la puerta estrecha; porque ancha es la puerta, y espacioso el camino que lleva a perdición; y los que van por él, son muchos.
14Porque la puerta es estrecha, y angosto el camino que lleva a la vida; y pocos son los que lo hallan.
15¶ Guardáos de los falsos profetas, que vienen a vosotros con vestidos de ovejas; mas interiormente son lobos robadores.
16Por sus frutos los conoceréis. ¿Cógense uvas de los espinos, o higos de las cambroneras?
17De esta manera, todo buen árbol lleva buenos frutos; mas el árbol carcomido lleva malos frutos.
18No puede el buen árbol llevar malos frutos; ni el árbol carcomido llevar buenos frutos.
19Todo árbol que no lleva buen fruto, córtase, y échase en el fuego.
20Así que por sus frutos los conoceréis.
21No cualquiera que me dice: Señor, Señor, entrará en el reino de los cielos; mas el que hiciere la voluntad de mi Padre que está en los cielos.
22Muchos me dirán en aquel día: Señor, Señor, ¿no profetizamos en tu nombre, y en tu nombre echamos demonios, y en tu nombre hicimos muchas grandezas?
23Y entonces les confesaré: Nunca os conocí: apartáos de mí, obradores de maldad.
24¶ Pues, cualquiera que me oye estas palabras, y las hace, compararle he al varón prudente que edificó su casa sobre roca:
25Y descendió lluvia, y vinieron ríos, y soplaron vientos, y combatieron aquella casa, y no cayó; porque estaba fundada sobre roca.
26Y cualquiera que me oye estas palabras, y no las hace, compararle he al varón insensato, que edificó su casa sobre arena:
27Y descendió lluvia, y vinieron ríos, y soplaron vientos, e hicieron ímpetu en aquella casa, y cayó; y fue su ruina grande.
28Y fue que como Jesús acabó estas palabras, las gentes se espantaban de su doctrina:
29Porque los enseñaba como quien tiene autoridad, y no como los escribas.
Mateo 7
1NO juzguéis, para que no seáis juzgados.
2Porque con el juicio con que juzgáis, seréis juzgados; y con la medida con que medís, os volverán á medir.
3Y ¿por qué miras la mota que está en el ojo de tu hermano, y no echas de ver la viga que está en tu ojo?
4O ¿cómo dirás á tu hermano: Espera, echaré de tu ojo la mota, y he aquí la viga en tu ojo?
5¡Hipócrita! echa primero la viga de tu ojo, y entonces mirarás en echar la mota del ojo de tu hermano.
6No deis lo santo á los perros, ni echéis vuestras perlas delante de los puercos; porque no las rehuellen con sus pies, y vuelvan y os despedacen.
7Pedid, y se os dará; buscad, y hallaréis; llamad, y se os abrirá.
8Porque cualquiera que pide, recibe; y el que busca, halla; y al que llama, se abrirá.
9¿Qué hombre hay de vosotros, á quien si su hijo pidiere pan, le dará una piedra?
10¿Y si le pidiere un pez, le dará una serpiente?
11Pues si vosotros, siendo malos, sabéis dar buenas dádivas á vuestros hijos, ¿cuánto más vuestro Padre que está en los cielos, dará buenas cosas á los que le piden?
12Así que, todas las cosas que quisierais que los hombres hiciesen con vosotros, así también haced vosotros con ellos; porque esta es la ley y los profetas.
13Entrad por la puerta estrecha: porque ancha es la puerta, y espacioso el camino que lleva á perdición, y muchos son los que entran por ella.
14Porque estrecha es la puerta, y angosto el camino que lleva á la vida, y pocos son los que la hallan.
15Y guardaos de los falsos profetas, que vienen á vosotros con vestidos de ovejas, mas de dentro son lobos rapaces.
16Por sus frutos los conoceréis. ¿Cógense uvas de los espinos, ó higos de los abrojos?
17Así, todo buen árbol lleva buenos frutos; mas el árbol maleado lleva malos frutos.
18No puede el buen árbol llevar malos frutos, ni el árbol maleado llevar frutos buenos.
19Todo árbol que no lleva buen fruto, córtase y échase en el fuego.
20Así que, por sus frutos los conoceréis.
21No todo el que me dice: Señor, Señor, entrará en el reino de los cielos: mas el que hiciere la voluntad de mi Padre que está en los cielos.
22Muchos me dirán en aquel día: Señor, Señor, ¿no profetizamos en tu nombre, y en tu nombre lanzamos demonios, y en tu nombre hicimos muchos milagros?
23Y entonces les protestaré: Nunca os conocí; apartaos de mí, obradores de maldad.
24Cualquiera, pues, que me oye estas palabras, y las hace, le compararé á un hombre prudente, que edificó su casa sobre la peña;
25Y descendió lluvia, y vinieron ríos, y soplaron vientos, y combatieron aquella casa; y no cayó: porque estaba fundada sobre la peña.
26Y cualquiera que me oye estas palabras, y no las hace, le compararé á un hombre insensato, que edificó su casa sobre la arena;
27Y descendió lluvia, y vinieron ríos, y soplaron vientos, é hicieron ímpetu en aquella casa; y cayó, y fué grande su ruina.
28Y fué que, como Jesús acabó estas palabras, las gentes se admiraban de su doctrina;
29Porque les enseñaba como quien tiene autoridad, y no como los escribas.
Entendiendo Reina Valera 1865 vs Reina Valera en Mateo 7
Reina Valera 1865 (SpaRV1865)
Una revisión histórica de la Reina Valera con lenguaje más antiguo y tradicional. Útil para quienes buscan un español clásico y comparaciones textuales. Recomendable para estudio y lectura con enfoque histórico.
Reina Valera
La traducción clásica más leída en el mundo protestante de habla hispana. Conserva un estilo reverente y tradicional, ideal para devocionales y memorización. Una excelente opción para lectura diaria y estudio bíblico.
Estás viendo una comparación lado a lado de Mateo 7 en la Reina Valera 1865 y la Reina Valera. Comparar estas dos versiones puede ayudar a arrojar luz sobre los matices del texto original.
Comparación Clave: Mateo 7:16
"Por sus frutos los conoceréis. ¿Cógense uvas de los espinos, o higos de las cambroneras?"
"Por sus frutos los conoceréis. ¿Cógense uvas de los espinos, ó higos de los abrojos?"





