Mateo 14 Comparación: Reina Valera 1865 vs Reina Valera
Mateo 14
1En aquel tiempo Heródes el Tetrarca oyó la fama de Jesús;
2Y dijo a sus criados: Este es Juan el Bautista: él ha resucitado de entre los muertos, y por eso virtudes obran en él.
3Porque Heródes había prendido a Juan, y le había aprisionado, y puesto en la cárcel, por causa de Herodías, mujer de Felipe su hermano.
4Porque Juan le decía: No te es lícito tenerla.
5Y quería matarle, mas tenía miedo de la multitud; porque le tenían como a profeta.
6Y celebrándose el día del nacimiento de Heródes, la hija de Herodías danzó en medio, y agradó a Heródes.
7Y prometió con juramento de darle todo lo que pidiese.
8Y ella, instruida primero de su madre, dijo: Dáme aquí en un plato la cabeza de Juan el Bautista.
9Entonces el rey se entristeció: mas por el juramento, y por los que estaban juntamente a la mesa, mandó que se le diese.
10Y enviando, degolló a Juan en la cárcel.
11Y fue traída su cabeza en un plato, y dada a la moza; y ella la presentó a su madre.
12Entonces sus discípulos llegaron, y tomaron el cuerpo, y le enterraron; y fueron, y dieron las nuevas a Jesús.
13Y oyéndolo Jesús, se retiró de allí en una nave a un lugar desierto apartado; y cuando el pueblo lo oyó, le siguió a pie de las ciudades.
14¶ Y saliendo Jesús, vio una gran multitud; y tuvo misericordia de ellos, y sanó los que de ellos había enfermos.
15Y cuando fue la tarde del día, se llegaron a él sus discípulos, diciendo: El lugar es desierto, y el tiempo es ya pasado: envía las multitudes, que se vayan por las aldeas, y compren para sí de comer.
16Y Jesús les dijo: No tienen necesidad de irse: dádles vosotros de comer.
17Y ellos dijeron: No tenemos aquí sino cinco panes y dos peces.
18Y él les dijo: Traédmelos acá.
19Y mandando a las multitudes recostarse sobre la yerba, y tomando los cinco panes y los dos peces, alzando los ojos al cielo, bendijo; y rompiendo los panes, los dio a los discípulos, y los discípulos a las multitudes.
20Y comieron todos, y se hartaron; y alzaron lo que sobró, los pedazos, doce esportones llenos.
21Y los que comieron fueron varones como cinco mil, sin las mujeres y muchachos.
22¶ Y luego Jesús hizo a sus discípulos entrar en la nave, e ir delante de él a la otra parte del lago, entre tanto que él despedía las multitudes.
23Y despedidas las multitudes, subió en un monte apartado a orar. Y como fue la tarde del día, estaba allí solo.
24Y ya la nave estaba en medio de la mar, atormentada de las ondas; porque el viento era contrario.
25Mas a la cuarta vela de la noche Jesús fue a ellos andando sobre la mar.
26Y los discípulos, viéndole andar sobre la mar, se turbaron, diciendo: Fantasma es; y dieron voces de miedo.
27Mas luego Jesús les habló, diciendo: Aseguráos: yo soy, no tengáis miedo.
28Entonces le respondió Pedro, y dijo: Señor, si tú eres, manda que yo venga a ti sobre las aguas.
29Y él dijo: Ven. Y descendiendo Pedro de la nave, anduvo sobre las aguas para venir a Jesús.
30Mas viendo el viento fuerte, tuvo miedo; y comenzándose a hundir, dio voces, diciendo: Señor, sálvame.
31Y luego Jesús extendiendo la mano, trabó de él, y le dice: Hombre de poca fe, ¿por qué dudaste?
32Y como ellos entraron en la nave, el viento reposó.
33Entonces los que estaban en la nave, vinieron, y le adoraron, diciendo: Verdaderamente eres tú el Hijo de Dios.
34Y llegando a la otra parte, vinieron a la tierra de Genesaret.
35Y como le conocieron los varones de aquel lugar, enviaron por toda aquella tierra al derredor, y trajeron a él todos los enfermos.
36Y le rogaban que solamente tocasen el borde de su manto; y todos los que lo tocaron, fueron salvos.
Mateo 14
1EN aquel tiempo Herodes el tetrarca oyó la fama de Jesús,
2Y dijo á sus criados: Este es Juan el Bautista: él ha resucitado de los muertos, y por eso virtudes obran en él.
3Porque Herodes había prendido á Juan, y le había aprisionado y puesto en la cárcel, por causa de Herodías, mujer de Felipe su hermano;
4Porque Juan le decía: No te es lícito tenerla.
5Y quería matarle, mas temía al pueblo; porque le tenían como á profeta.
6Mas celebrándose el día del nacimiento de Herodes, la hija de Herodías danzó en medio, y agradó á Herodes.
7Y prometió él con juramento de darle todo lo que pidiese.
8Y ella, instruída primero de su madre, dijo: Dame aquí en un plato la cabeza de Juan el Bautista.
9Entonces el rey se entristeció; mas por el juramento, y por los que estaban juntamente á la mesa, mandó que se le diese.
10Y enviando, degolló á Juan en la cárcel.
11Y fué traída su cabeza en un plato, y dada á la muchacha; y ella la presentó á su madre.
12Entonces llegaron sus discípulos, y tomaron el cuerpo, y lo enterraron; y fueron, y dieron las nuevas á Jesús.
13Y oyéndolo Jesús, se apartó de allí en un barco á un lugar descierto, apartado: y cuando las gentes lo oyeron, le siguieron á pie de las ciudades.
14Y saliendo Jesús, vió un gran gentío, y tuvo compasión de ellos, y sanó á los que de ellos había enfermos.
15Y cuando fué la tarde del día, se llegaron á él sus discípulos, diciendo: El lugar es desierto, y el tiempo es ya pasado: despide las gentes, para que se vayan por las aldeas, y compren para sí de comer.
16Y Jesús les dijo: No tienen necesidad de irse: dadles vosotros de comer.
17Y ellos dijeron: No tenemos aquí sino cinco panes y dos peces.
18Y él les dijo: Traédmelos acá.
19Y mandando á las gentes recostarse sobre la hierba, tomando los cinco panes y los dos peces, alzando los ojos al cielo, bendijo, y partió y dió los panes á los discípulos, y los discípulos á las gentes.
20Y comieron todos, y se hartaron; y alzaron lo que sobró de los pedazos, doce cestas llenas.
21Y los que comieron fueron como cinco mil hombres, sin las mujeres y los niños.
22Y luego Jesús hizo á sus discípulos entrar en el barco, é ir delante de él á la otra parte del lago, entre tanto que él despedía á las gentes.
23Y despedidas las gentes, subió al monte, apartado, á orar: y como fué la tarde del día, estaba allí solo.
24Y ya el barco estaba en medio de la mar, atormentado de las ondas; porque el viento era contrario.
25Mas á la cuarta vela de la noche, Jesús fué á ellos andando sobre la mar.
26Y los discípulos, viéndole andar sobre la mar, se turbaron, diciendo: Fantasma es. Y dieron voces de miedo.
27Mas luego Jesús les habló, diciendo: Confiad, yo soy; no tengáis miedo.
28Entonces le respondió Pedro, y dijo: Señor, si tú eres, manda que yo vaya á ti sobre las aguas.
29Y él dijo: Ven. Y descendiendo Pedro del barco, andaba sobre las aguas para ir á Jesús.
30Mas viendo el viento fuerte, tuvo miedo; y comenzándose á hundir, dió voces, diciendo: Señor, sálvame.
31Y luego Jesús, extendiendo la mano, trabó de él, y le dice: Oh hombre de poca fe, ¿por qué dudaste?
32Y como ellos entraron en el barco, sosegóse el viento.
33Entonces los que estaban en el barco, vinieron y le adoraron, diciendo: Verdaderamente eres Hijo de Dios.
34Y llegando á la otra parte, vinieron á la tierra de Genezaret.
35Y como le conocieron los hombres de aquel lugar, enviaron por toda aquella tierra alrededor, y trajeron á él todos los enfermos;
36Y le rogaban que solamente tocasen el borde de su manto; y todos los que tocaron, quedaron sanos.
Entendiendo Reina Valera 1865 vs Reina Valera en Mateo 14
Reina Valera 1865 (SpaRV1865)
Una revisión histórica de la Reina Valera con lenguaje más antiguo y tradicional. Útil para quienes buscan un español clásico y comparaciones textuales. Recomendable para estudio y lectura con enfoque histórico.
Reina Valera
La traducción clásica más leída en el mundo protestante de habla hispana. Conserva un estilo reverente y tradicional, ideal para devocionales y memorización. Una excelente opción para lectura diaria y estudio bíblico.
Estás viendo una comparación lado a lado de Mateo 14 en la Reina Valera 1865 y la Reina Valera. Comparar estas dos versiones puede ayudar a arrojar luz sobre los matices del texto original.
Comparación Clave: Mateo 14:16
"Y Jesús les dijo: No tienen necesidad de irse: dádles vosotros de comer."
"Y Jesús les dijo: No tienen necesidad de irse: dadles vosotros de comer."





