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Marcos 14 Comparación: Reina Valera 1865 vs Reina Valera

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Marcos 14

1Y era la pascua, y los días de los panes sin levadura dos días después; y procuraban los príncipes de los sacerdotes y los escribas como le prenderían por engaño, y le matarían.

2Mas decían: No en el día de la fiesta porque no se haga alboroto del pueblo.

3Y estando él en Betania en casa de Simón el leproso, y sentado a la mesa, vino una mujer teniendo un vaso de alabastro de ungüento de nardo puro de mucho precio, y quebrando el alabastro, se lo derramó sobre su cabeza.

4Y hubo algunos que se enojaron dentro de sí, y dijeron: ¿Para qué se ha hecho este desperdicio de ungüento?

5Porque podía esto ser vendido por más de trescientos denarios, y darse a los pobres. Y bramaban contra ella.

6Mas Jesús dijo: Dejádla: ¿por qué la molestais? buena obra me ha hecho.

7Porque siempre tenéis los pobres con vosotros, y cuando quisiereis, les podéis hacer bien; mas a mí no siempre me tenéis.

8Esta, lo que pudo, hizo: se ha anticipado a ungir mi cuerpo para la sepultura.

9De cierto os digo, que donde quiera que fuere predicado este evangelio en todo el mundo, también esto que ha hecho ésta, será dicho para memoria de ella.

10Entonces Júdas Iscariote, uno de los doce, fue a los príncipes de los sacerdotes, para entregársele.

11Y ellos oyéndolo se holgaron, y prometieron que le darían dineros. Y buscaba oportunidad como le entregaría.

12¶ Y el primer día de la fiesta de los panes sin levadura, cuando sacrificaban la pascua, sus discípulos le dicen: ¿Dónde quieres que vayamos a prepararte, para que comas la pascua?

13Y envía dos de sus discípulos, y les dice: Id a la ciudad, y os encontrará un hombre que lleva un cántaro de agua, seguídle;

14Y donde entrare, decíd al señor de la casa: El Maestro dice: ¿Dónde está el aposento donde tengo de comer la pascua con mis discípulos?

15Y él os mostrará un gran cenadero aparejado, aderezad para nosotros allí.

16Y fueron sus discípulos, y vinieron a la ciudad, y hallaron como les había dicho, y aderezaron la pascua.

17Y llegada la tarde, vino con los doce.

18Y como se sentaron a la mesa, y comiesen, dice Jesús: De cierto os digo, que uno de vosotros, que come conmigo, me ha de entregar.

19Entonces ellos comenzaron a entristecerse, y a decirle cada uno por sí: ¿Seré yo? y el otro: ¿Seré yo?

20Y él respondiendo, les dijo: Es uno de los doce, que moja conmigo en el plato.

21A la verdad el Hijo del hombre va, como está de él escrito; mas ¡ay de aquel hombre por quien el Hijo del hombre es entregado! Bueno le fuera, si no hubiera nacido el tal hombre.

22Y estando ellos comiendo, tomó Jesús pan, y bendiciendo lo rompió, y les dio, y dijo: Tomád, coméd, éste es mi cuerpo.

23Y tomando la copa, habiendo dado gracias, les dio; y bebieron de ella todos.

24Y les dice: Esta es mi sangre del nuevo testamento, que por muchos es derramada.

25De cierto os digo, que no beberé más del fruto de la vid hasta aquel día, cuando lo beberé nuevo en el reino de Dios.

26¶ Y como hubieron cantado un himno, se salieron al monte de las Olivas.

27Jesús entonces les dice: Todos seréis escandalizados en mí esta noche, porque escrito está: Heriré al pastor, y serán dispersas las ovejas.

28Mas después que haya resucitado, iré delante de vosotros a Galilea.

29Entonces Pedro le dijo: Aunque todos sean escandalizados, mas no yo.

30Y le dice Jesús: De cierto te digo, que tú, hoy, en esta misma noche, antes que el gallo haya cantado dos veces, me negarás tres veces.

31Mas él con más vehemencia decía: Si me fuere menester morir contigo, no te negaré. También todos decían lo mismo.

32Y vienen al lugar que se llama Getsemaní, y dice a sus discípulos: Sentáos aquí, entre tanto que oro.

33Y toma consigo a Pedro, y a Santiago, y a Juan, y comenzó a atemorizarse, y a angustiarse en gran manera.

34Y les dice: Del todo está triste mi alma hasta la muerte: esperád aquí, y velád.

35Y yéndose un poco adelante, se postró en tierra, y oró, que si fuese posible, pasase de él aquella hora;

36Y dijo: Abba, Padre, todas las cosas son a ti posibles; aparta de mi esta copa; empero no lo que yo quiero, sino lo que tú.

37Y vino, y los halló durmiendo; y dice a Pedro: ¿Simón, duermes? ¿No has podido velar una hora?

38Velád, y orád, para que no entréis en tentación: el espíritu a la verdad está presto, mas la carne enferma.

39Y volviéndose a ir, oró, y dijo las mismas palabras.

40Y vuelto, los halló otra vez durmiendo; porque los ojos de ellos estaban cargados, y no sabían que responderle.

41Y vino la tercera vez, y les dice: Dormíd ya, y descansád. Basta: la hora es venida: he aquí, el Hijo del hombre es entregado en manos de pecadores.

42Levantáos, vamos: he aquí, el que me entrega está cerca.

43Y luego, aun hablando él, vino Júdas, que era uno de los doce, y con él mucha gente con espadas y palos, de parte de los príncipes de los sacerdotes, y de los escribas, y de los ancianos.

44Y el que le entregaba les había dado una señal, diciendo: Al que yo besare, aquel es: prendédle, y llevádle seguramente.

45Y como vino, se llegó luego a él, y le dice: Maestro, Maestro, y le besó.

46Entonces ellos echaron en él sus manos, y le prendieron.

47Y uno de los que estaban allí, sacando la espada, hirió al siervo del sumo sacerdote, y le cortó la oreja.

48Y respondiendo Jesús, les dijo: ¿Cómo a ladrón, habéis salido con espadas y con palos a tomarme?

49Cada día estaba con vosotros enseñando en el templo, y no me tomasteis. Mas es así para que se cumplan las Escrituras.

50Entonces dejándole todos sus discípulos huyeron.

51Empero un mancebo le seguía cubierto de una sábana sobre el cuerpo desnudo; y los mancebos le prendieron.

52Mas él, dejando la sábana, se huyó de ellos desnudo.

53¶ Y trajeron a Jesús al sumo sacerdote; y se juntaron a él todos los príncipes de los sacerdotes, y los ancianos, y los escribas.

54Pedro empero le siguió de lejos hasta dentro del palacio del sumo sacerdote; y estaba sentado con los criados, y calentándose al fuego.

55Y los príncipes de los sacerdotes, y todo el concilio, buscaban testimonio contra Jesús, para entregarle a la muerte; mas no hallaban.

56Porque muchos decían falso testimonio contra él; mas sus testimonios no concertaban.

57Entonces levantándose unos, dieron falso testimonio contra él, diciendo:

58Nosotros le hemos oído decir: Yo derribaré este templo, que es hecho de manos, y en tres días edificaré otro hecho sin manos.

59Mas ni aun así se concertaba el testimonio de ellos.

60El sumo sacerdote entonces, levantándose en medio, preguntó a Jesús, diciendo: ¿No respondes algo? ¿Qué atestiguan estos contra ti?

61Mas él callaba, y nada respondió. El sumo sacerdote le volvió a preguntar, y le dice: ¿Eres tú el Cristo, el Hijo del Bendito?

62Y Jesús le dijo: Yo soy; y veréis al Hijo del hombre asentado a la diestra del poder de Dios, y que viene en las nubes del cielo.

63Entonces el sumo sacerdote, rompiendo sus vestidos, dijo: ¿Qué más tenemos necesidad de testigos?

64Oído habéis la blasfemia: ¿Qué os parece? Y ellos todos le condenaron ser culpado de muerte.

65Y algunos comenzaron a escupir en él, y a cubrir su rostro, y a darle bofetadas, y decirle: Profetiza. Y los criados le herían de bofetadas.

66¶ Y estando Pedro en el palacio abajo, vino una de las criadas del sumo sacerdote;

67Y como vio a Pedro que se calentaba, mirándole, dice: Y tú con Jesús el Nazareno estabas.

68Mas él negó, diciendo: No le conozco, ni sé lo que te dices. Y se salió fuera a la entrada, y cantó el gallo.

69Y la criada viéndole otra vez, comenzó a decir a los que estaban allí: Este es uno de ellos.

70Mas él negó otra vez. Y poco después otra vez los que estaban allí, dijeron a Pedro: Verdaderamente tú eres de ellos; porque eres Galileo, y tu habla es semejante.

71Y él comenzó a echarse maldiciones y a jurar, diciendo: No conozco a ese hombre de que habláis.

72Y el gallo cantó la segunda vez; y Pedro se acordó de las palabras que Jesús le había dicho: Antes que el gallo cante dos veces, me negarás tres veces; y comenzó a llorar.

Marcos 14

1Y DOS días después era la Pascua y los días de los panes sin levadura: y procuraban los príncipes de los sacerdotes y los escribas cómo le prenderían por engaño, y le matarían.

2Y decían: No en el día de la fiesta, porque no se haga alboroto del pueblo.

3Y estando él en Bethania en casa de Simón el leproso, y sentado á la mesa, vino una mujer teniendo un alabastro de ungüento de nardo espique de mucho precio; y quebrando el alabastro, derramóselo sobre su cabeza.

4Y hubo algunos que se enojaron dentro de sí, y dijeron: ¿Para qué se ha hecho este desperdicio de ungüento?

5Porque podía esto ser vendido por más de trescientos denarios, y darse á los pobres. Y murmuraban contra ella.

6Mas Jesús dijo: Dejadla; ¿por qué la fatigáis? buena obra me ha hecho;

7Que siempre tendréis los pobres con vosotros, y cuando quisiereis les podréis hacer bien; mas á mí no siempre me tendréis.

8Esta ha hecho lo que podía; porque se ha anticipado á ungir mi cuerpo para la sepultura.

9De cierto os digo que donde quiera que fuere predicado este evangelio en todo el mundo, también esto que ha hecho ésta, será dicho para memoria de ella.

10Entonces Judas Iscariote, uno de los doce, vino á los príncipes de los sacerdotes, para entregársele.

11Y ellos oyéndolo se holgaron, y prometieron que le darían dineros. Y buscaba oportunidad cómo le entregaría.

12Y el primer día de los panes sin levadura, cuando sacrificaban la pascua, sus discípulos le dicen: ¿Dónde quieres que vayamos á disponer para que comas la pascua?

13Y envía dos de sus discípulos, y les dice: Id á la ciudad, y os encontrará un hombre que lleva un cántaro de agua; seguidle;

14Y donde entrare, decid al señor de la casa: El Maestro dice: ¿Dónde está el aposento donde he de comer la pascua con mis discípulos?

15Y él os mostrará un gran cenáculo ya preparado: aderezad para nosotros allí.

16Y fueron sus discípulos, y vinieron á la ciudad, y hallaron como les había dicho; y aderezaron la pascua.

17Y llegada la tarde, fué con los doce.

18Y como se sentaron á la mesa y comiesen, dice Jesús: De cierto os digo que uno de vosotros, que come conmigo, me ha de entregar.

19Entonces ellos comenzaron á entristecerse, y á decirle cada uno por sí: ¿Seré yo? Y el otro: ¿Seré yo?

20Y él respondiendo les dijo: Es uno de los doce que moja conmigo en el plato.

21A la verdad el Hijo del hombre va, como está de él escrito; mas ¡ay de aquel hombre por quien el Hijo del hombre es entregado! bueno le fuera á aquel hombre si nunca hubiera nacido.

22Y estando ellos comiendo, tomó Jesús pan, y bendiciendo, partió y les dió, y dijo: Tomad, esto es mi cuerpo.

23Y tomando el vaso, habiendo hecho gracias, les dió: y bebieron de él todos.

24Y les dice: Esto es mi sangre del nuevo pacto, que por muchos es derramada.

25De cierto os digo que no beberé más del fruto de la vid, hasta aquel día cuando lo beberé nuevo en el reino de Dios.

26Y como hubieron cantado el himno, se salieron al monte de las Olivas.

27Jesús entonces les dice: Todos seréis escandalizados en mí esta noche; porque escrito está: Heriré al pastor, y serán derramadas las ovejas.

28Mas después que haya resucitado, iré delante de vosotros á Galilea.

29Entonces Pedro le dijo: Aunque todos sean escandalizados, mas no yo.

30Y le dice Jesús: De cierto te digo que tú, hoy, en esta noche, antes que el gallo haya cantado dos veces, me negarás tres veces.

31Mas él con mayor porfía decía: Si me fuere menester morir contigo, no te negaré. También todos decían lo mismo.

32Y vienen al lugar que se llama Gethsemaní, y dice á sus discípulos: Sentaos aquí, entre tanto que yo oro.

33Y toma consigo á Pedro y á Jacobo y á Juan, y comenzó á atemorizarse, y á angustiarse.

34Y les dice: Está muy triste mi alma, hasta la muerte: esperad aquí y velad.

35Y yéndose un poco adelante, se postró en tierra, y oró que si fuese posible, pasase de él aquella hora.

36Y decía: Abba, Padre, todas las cosas son á ti posibles; traspasa de mí este vaso; empero no lo que yo quiero, sino lo que tú.

37Y vino y los halló durmiendo; y dice á Pedro: ¿Simón, duermes? ¿No has podido velar una hora?

38Velad y orad, para que no entréis en tentación: el espíritu á la verdad es presto, mas la carne enferma.

39Y volviéndose á ir, oró, y dijo las mismas palabras.

40Y vuelto, los halló otra vez durmiendo, porque los ojos de ellos estaban cargados; y no sabían qué responderle.

41Y vino la tercera vez, y les dice: Dormid ya y descansad: basta, la hora es venida; he aquí, el Hijo del hombre es entregado en manos de los pecadores.

42Levantaos, vamos: he aquí, el que me entrega está cerca.

43Y luego, aun hablando él, vino Judas, que era uno de los doce, y con él una compañía con espadas y palos, de parte de los príncipes de los sacerdotes, y de los escribas y de los ancianos.

44Y el que le entregaba les había dado señal común, diciendo: Al que yo besare, aquél es: prendedle, y llevadle con seguridad.

45Y como vino, se acercó luego á él, y le dice: Maestro, Maestro. Y le besó.

46Entonces ellos echaron en él sus manos, y le prendieron.

47Y uno de los que estaban allí, sacando la espada, hirió al siervo del sumo sacerdote, y le cortó la oreja.

48Y respondiendo Jesús, les dijo: ¿Como á ladrón habéis salido con espadas y con palos á tomarme?

49Cada día estaba con vosotros enseñando en el templo, y no me tomasteis; pero es así, para que se cumplan las Escrituras.

50Entonces dejándole todos sus discípulos, huyeron.

51Empero un mancebillo le seguía cubierto de una sábana sobre el cuerpo desnudo; y los mancebos le prendieron:

52Mas él, dejando la sábana, se huyó de ellos desnudo.

53Y trajeron á Jesús al sumo sacerdote; y se juntaron á él todos los príncipes de los sacerdotes y los ancianos y los escribas.

54Empero Pedro le siguió de lejos hasta dentro del patio del sumo sacerdote; y estaba sentado con los servidores, y calentándose al fuego.

55Y los príncipes de los sacerdotes y todo el concilio buscaban testimonio contra Jesús, para entregarle á la muerte; mas no lo hallaban.

56Porque muchos decían falso testimonio contra él; mas sus testimonios no concertaban.

57Entonces levantándose unos, dieron falso testimonio contra él, diciendo:

58Nosotros le hemos oído decir: Yo derribaré este templo que es hecho de mano, y en tres días edificaré otro echo sin mano.

59Mas ni aun así se concertaba el testimonio de ellos.

60Entonces el sumo sacerdote, levantándose en medio, preguntó á Jesús, diciendo: ¿No respondes algo? ¿Qué atestiguan éstos contra ti?

61Mas él callaba, y nada respondía. El sumo sacerdote le volvió á preguntar, y le dice: ¿Eres tú el Cristo, el Hijo del Bendito?

62Y Jesús le dijo: Yo soy; y veréis al Hijo del hombre sentado á la diestra de la potencia de Dios, y viniendo en las nubes del cielo.

63Entonces el sumo sacerdote, rasgando sus vestidos, dijo: ¿Qué más tenemos necesidad de testigos?

64Oído habéis la blasfemia: ¿qué os parece? Y ellos todos le condenaron ser culpado de muerte.

65Y algunos comenzaron á escupir en él, y cubrir su rostro, y á darle bofetadas, y decirle: Profetiza. Y los servidores le herían de bofetadas.

66Y estando Pedro abajo en el atrio, vino una de las criadas del sumo sacerdote;

67Y como vió á Pedro que se calentaba, mirándole, dice: Y tú con Jesús el Nazareno estabas.

68Mas él negó, diciendo: No conozco, ni sé lo que dices. Y se salió fuera á la entrada; y cantó el gallo.

69Y la criada viéndole otra vez, comenzó á decir á los que estaban allí: Este es de ellos.

70Mas él negó otra vez. Y poco después, los que estaban allí dijeron otra vez á Pedro: Verdaderamente tú eres de ellos; porque eres Galileo, y tu habla es semejante.

71Y él comenzó á maldecir y á jurar: No conozco á este hombre de quien habláis.

72Y el gallo cantó la segunda vez: y Pedro se acordó de las palabras que Jesús le había dicho: Antes que el gallo cante dos veces, me negarás tres veces. Y pensando en esto, lloraba.

Marcos 14

1Y era la pascua, y los días de los panes sin levadura dos días después; y procuraban los príncipes de los sacerdotes y los escribas como le prenderían por engaño, y le matarían.

2Mas decían: No en el día de la fiesta porque no se haga alboroto del pueblo.

3Y estando él en Betania en casa de Simón el leproso, y sentado a la mesa, vino una mujer teniendo un vaso de alabastro de ungüento de nardo puro de mucho precio, y quebrando el alabastro, se lo derramó sobre su cabeza.

4Y hubo algunos que se enojaron dentro de sí, y dijeron: ¿Para qué se ha hecho este desperdicio de ungüento?

5Porque podía esto ser vendido por más de trescientos denarios, y darse a los pobres. Y bramaban contra ella.

6Mas Jesús dijo: Dejádla: ¿por qué la molestais? buena obra me ha hecho.

7Porque siempre tenéis los pobres con vosotros, y cuando quisiereis, les podéis hacer bien; mas a mí no siempre me tenéis.

8Esta, lo que pudo, hizo: se ha anticipado a ungir mi cuerpo para la sepultura.

9De cierto os digo, que donde quiera que fuere predicado este evangelio en todo el mundo, también esto que ha hecho ésta, será dicho para memoria de ella.

10Entonces Júdas Iscariote, uno de los doce, fue a los príncipes de los sacerdotes, para entregársele.

11Y ellos oyéndolo se holgaron, y prometieron que le darían dineros. Y buscaba oportunidad como le entregaría.

12¶ Y el primer día de la fiesta de los panes sin levadura, cuando sacrificaban la pascua, sus discípulos le dicen: ¿Dónde quieres que vayamos a prepararte, para que comas la pascua?

13Y envía dos de sus discípulos, y les dice: Id a la ciudad, y os encontrará un hombre que lleva un cántaro de agua, seguídle;

14Y donde entrare, decíd al señor de la casa: El Maestro dice: ¿Dónde está el aposento donde tengo de comer la pascua con mis discípulos?

15Y él os mostrará un gran cenadero aparejado, aderezad para nosotros allí.

16Y fueron sus discípulos, y vinieron a la ciudad, y hallaron como les había dicho, y aderezaron la pascua.

17Y llegada la tarde, vino con los doce.

18Y como se sentaron a la mesa, y comiesen, dice Jesús: De cierto os digo, que uno de vosotros, que come conmigo, me ha de entregar.

19Entonces ellos comenzaron a entristecerse, y a decirle cada uno por sí: ¿Seré yo? y el otro: ¿Seré yo?

20Y él respondiendo, les dijo: Es uno de los doce, que moja conmigo en el plato.

21A la verdad el Hijo del hombre va, como está de él escrito; mas ¡ay de aquel hombre por quien el Hijo del hombre es entregado! Bueno le fuera, si no hubiera nacido el tal hombre.

22Y estando ellos comiendo, tomó Jesús pan, y bendiciendo lo rompió, y les dio, y dijo: Tomád, coméd, éste es mi cuerpo.

23Y tomando la copa, habiendo dado gracias, les dio; y bebieron de ella todos.

24Y les dice: Esta es mi sangre del nuevo testamento, que por muchos es derramada.

25De cierto os digo, que no beberé más del fruto de la vid hasta aquel día, cuando lo beberé nuevo en el reino de Dios.

26¶ Y como hubieron cantado un himno, se salieron al monte de las Olivas.

27Jesús entonces les dice: Todos seréis escandalizados en mí esta noche, porque escrito está: Heriré al pastor, y serán dispersas las ovejas.

28Mas después que haya resucitado, iré delante de vosotros a Galilea.

29Entonces Pedro le dijo: Aunque todos sean escandalizados, mas no yo.

30Y le dice Jesús: De cierto te digo, que tú, hoy, en esta misma noche, antes que el gallo haya cantado dos veces, me negarás tres veces.

31Mas él con más vehemencia decía: Si me fuere menester morir contigo, no te negaré. También todos decían lo mismo.

32Y vienen al lugar que se llama Getsemaní, y dice a sus discípulos: Sentáos aquí, entre tanto que oro.

33Y toma consigo a Pedro, y a Santiago, y a Juan, y comenzó a atemorizarse, y a angustiarse en gran manera.

34Y les dice: Del todo está triste mi alma hasta la muerte: esperád aquí, y velád.

35Y yéndose un poco adelante, se postró en tierra, y oró, que si fuese posible, pasase de él aquella hora;

36Y dijo: Abba, Padre, todas las cosas son a ti posibles; aparta de mi esta copa; empero no lo que yo quiero, sino lo que tú.

37Y vino, y los halló durmiendo; y dice a Pedro: ¿Simón, duermes? ¿No has podido velar una hora?

38Velád, y orád, para que no entréis en tentación: el espíritu a la verdad está presto, mas la carne enferma.

39Y volviéndose a ir, oró, y dijo las mismas palabras.

40Y vuelto, los halló otra vez durmiendo; porque los ojos de ellos estaban cargados, y no sabían que responderle.

41Y vino la tercera vez, y les dice: Dormíd ya, y descansád. Basta: la hora es venida: he aquí, el Hijo del hombre es entregado en manos de pecadores.

42Levantáos, vamos: he aquí, el que me entrega está cerca.

43Y luego, aun hablando él, vino Júdas, que era uno de los doce, y con él mucha gente con espadas y palos, de parte de los príncipes de los sacerdotes, y de los escribas, y de los ancianos.

44Y el que le entregaba les había dado una señal, diciendo: Al que yo besare, aquel es: prendédle, y llevádle seguramente.

45Y como vino, se llegó luego a él, y le dice: Maestro, Maestro, y le besó.

46Entonces ellos echaron en él sus manos, y le prendieron.

47Y uno de los que estaban allí, sacando la espada, hirió al siervo del sumo sacerdote, y le cortó la oreja.

48Y respondiendo Jesús, les dijo: ¿Cómo a ladrón, habéis salido con espadas y con palos a tomarme?

49Cada día estaba con vosotros enseñando en el templo, y no me tomasteis. Mas es así para que se cumplan las Escrituras.

50Entonces dejándole todos sus discípulos huyeron.

51Empero un mancebo le seguía cubierto de una sábana sobre el cuerpo desnudo; y los mancebos le prendieron.

52Mas él, dejando la sábana, se huyó de ellos desnudo.

53¶ Y trajeron a Jesús al sumo sacerdote; y se juntaron a él todos los príncipes de los sacerdotes, y los ancianos, y los escribas.

54Pedro empero le siguió de lejos hasta dentro del palacio del sumo sacerdote; y estaba sentado con los criados, y calentándose al fuego.

55Y los príncipes de los sacerdotes, y todo el concilio, buscaban testimonio contra Jesús, para entregarle a la muerte; mas no hallaban.

56Porque muchos decían falso testimonio contra él; mas sus testimonios no concertaban.

57Entonces levantándose unos, dieron falso testimonio contra él, diciendo:

58Nosotros le hemos oído decir: Yo derribaré este templo, que es hecho de manos, y en tres días edificaré otro hecho sin manos.

59Mas ni aun así se concertaba el testimonio de ellos.

60El sumo sacerdote entonces, levantándose en medio, preguntó a Jesús, diciendo: ¿No respondes algo? ¿Qué atestiguan estos contra ti?

61Mas él callaba, y nada respondió. El sumo sacerdote le volvió a preguntar, y le dice: ¿Eres tú el Cristo, el Hijo del Bendito?

62Y Jesús le dijo: Yo soy; y veréis al Hijo del hombre asentado a la diestra del poder de Dios, y que viene en las nubes del cielo.

63Entonces el sumo sacerdote, rompiendo sus vestidos, dijo: ¿Qué más tenemos necesidad de testigos?

64Oído habéis la blasfemia: ¿Qué os parece? Y ellos todos le condenaron ser culpado de muerte.

65Y algunos comenzaron a escupir en él, y a cubrir su rostro, y a darle bofetadas, y decirle: Profetiza. Y los criados le herían de bofetadas.

66¶ Y estando Pedro en el palacio abajo, vino una de las criadas del sumo sacerdote;

67Y como vio a Pedro que se calentaba, mirándole, dice: Y tú con Jesús el Nazareno estabas.

68Mas él negó, diciendo: No le conozco, ni sé lo que te dices. Y se salió fuera a la entrada, y cantó el gallo.

69Y la criada viéndole otra vez, comenzó a decir a los que estaban allí: Este es uno de ellos.

70Mas él negó otra vez. Y poco después otra vez los que estaban allí, dijeron a Pedro: Verdaderamente tú eres de ellos; porque eres Galileo, y tu habla es semejante.

71Y él comenzó a echarse maldiciones y a jurar, diciendo: No conozco a ese hombre de que habláis.

72Y el gallo cantó la segunda vez; y Pedro se acordó de las palabras que Jesús le había dicho: Antes que el gallo cante dos veces, me negarás tres veces; y comenzó a llorar.

Marcos 14:1
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Y era la pascua, y los días de los panes sin levadura dos días después; y procuraban los príncipes de los sacerdotes y los escribas como le prenderían por engaño, y le matarían.

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Y DOS días después era la Pascua y los días de los panes sin levadura: y procuraban los príncipes de los sacerdotes y los escribas cómo le prenderían por engaño, y le matarían.

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Mas decían: No en el día de la fiesta porque no se haga alboroto del pueblo.

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Y decían: No en el día de la fiesta, porque no se haga alboroto del pueblo.

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Y estando él en Betania en casa de Simón el leproso, y sentado a la mesa, vino una mujer teniendo un vaso de alabastro de ungüento de nardo puro de mucho precio, y quebrando el alabastro, se lo derramó sobre su cabeza.

SpaRV

Y estando él en Bethania en casa de Simón el leproso, y sentado á la mesa, vino una mujer teniendo un alabastro de ungüento de nardo espique de mucho precio; y quebrando el alabastro, derramóselo sobre su cabeza.

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Y hubo algunos que se enojaron dentro de sí, y dijeron: ¿Para qué se ha hecho este desperdicio de ungüento?

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Y hubo algunos que se enojaron dentro de sí, y dijeron: ¿Para qué se ha hecho este desperdicio de ungüento?

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Porque podía esto ser vendido por más de trescientos denarios, y darse a los pobres. Y bramaban contra ella.

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Porque podía esto ser vendido por más de trescientos denarios, y darse á los pobres. Y murmuraban contra ella.

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Mas Jesús dijo: Dejádla: ¿por qué la molestais? buena obra me ha hecho.

SpaRV

Mas Jesús dijo: Dejadla; ¿por qué la fatigáis? buena obra me ha hecho;

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Porque siempre tenéis los pobres con vosotros, y cuando quisiereis, les podéis hacer bien; mas a mí no siempre me tenéis.

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Que siempre tendréis los pobres con vosotros, y cuando quisiereis les podréis hacer bien; mas á mí no siempre me tendréis.

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Esta, lo que pudo, hizo: se ha anticipado a ungir mi cuerpo para la sepultura.

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Esta ha hecho lo que podía; porque se ha anticipado á ungir mi cuerpo para la sepultura.

9
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De cierto os digo, que donde quiera que fuere predicado este evangelio en todo el mundo, también esto que ha hecho ésta, será dicho para memoria de ella.

SpaRV

De cierto os digo que donde quiera que fuere predicado este evangelio en todo el mundo, también esto que ha hecho ésta, será dicho para memoria de ella.

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Entonces Júdas Iscariote, uno de los doce, fue a los príncipes de los sacerdotes, para entregársele.

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Entonces Judas Iscariote, uno de los doce, vino á los príncipes de los sacerdotes, para entregársele.

11
SpaRV1865

Y ellos oyéndolo se holgaron, y prometieron que le darían dineros. Y buscaba oportunidad como le entregaría.

SpaRV

Y ellos oyéndolo se holgaron, y prometieron que le darían dineros. Y buscaba oportunidad cómo le entregaría.

12
SpaRV1865

¶ Y el primer día de la fiesta de los panes sin levadura, cuando sacrificaban la pascua, sus discípulos le dicen: ¿Dónde quieres que vayamos a prepararte, para que comas la pascua?

SpaRV

Y el primer día de los panes sin levadura, cuando sacrificaban la pascua, sus discípulos le dicen: ¿Dónde quieres que vayamos á disponer para que comas la pascua?

13
SpaRV1865

Y envía dos de sus discípulos, y les dice: Id a la ciudad, y os encontrará un hombre que lleva un cántaro de agua, seguídle;

SpaRV

Y envía dos de sus discípulos, y les dice: Id á la ciudad, y os encontrará un hombre que lleva un cántaro de agua; seguidle;

14
SpaRV1865

Y donde entrare, decíd al señor de la casa: El Maestro dice: ¿Dónde está el aposento donde tengo de comer la pascua con mis discípulos?

SpaRV

Y donde entrare, decid al señor de la casa: El Maestro dice: ¿Dónde está el aposento donde he de comer la pascua con mis discípulos?

15
SpaRV1865

Y él os mostrará un gran cenadero aparejado, aderezad para nosotros allí.

SpaRV

Y él os mostrará un gran cenáculo ya preparado: aderezad para nosotros allí.

16
SpaRV1865

Y fueron sus discípulos, y vinieron a la ciudad, y hallaron como les había dicho, y aderezaron la pascua.

SpaRV

Y fueron sus discípulos, y vinieron á la ciudad, y hallaron como les había dicho; y aderezaron la pascua.

17
SpaRV1865

Y llegada la tarde, vino con los doce.

SpaRV

Y llegada la tarde, fué con los doce.

18
SpaRV1865

Y como se sentaron a la mesa, y comiesen, dice Jesús: De cierto os digo, que uno de vosotros, que come conmigo, me ha de entregar.

SpaRV

Y como se sentaron á la mesa y comiesen, dice Jesús: De cierto os digo que uno de vosotros, que come conmigo, me ha de entregar.

19
SpaRV1865

Entonces ellos comenzaron a entristecerse, y a decirle cada uno por sí: ¿Seré yo? y el otro: ¿Seré yo?

SpaRV

Entonces ellos comenzaron á entristecerse, y á decirle cada uno por sí: ¿Seré yo? Y el otro: ¿Seré yo?

20
SpaRV1865

Y él respondiendo, les dijo: Es uno de los doce, que moja conmigo en el plato.

SpaRV

Y él respondiendo les dijo: Es uno de los doce que moja conmigo en el plato.

21
SpaRV1865

A la verdad el Hijo del hombre va, como está de él escrito; mas ¡ay de aquel hombre por quien el Hijo del hombre es entregado! Bueno le fuera, si no hubiera nacido el tal hombre.

SpaRV

A la verdad el Hijo del hombre va, como está de él escrito; mas ¡ay de aquel hombre por quien el Hijo del hombre es entregado! bueno le fuera á aquel hombre si nunca hubiera nacido.

22
SpaRV1865

Y estando ellos comiendo, tomó Jesús pan, y bendiciendo lo rompió, y les dio, y dijo: Tomád, coméd, éste es mi cuerpo.

SpaRV

Y estando ellos comiendo, tomó Jesús pan, y bendiciendo, partió y les dió, y dijo: Tomad, esto es mi cuerpo.

23
SpaRV1865

Y tomando la copa, habiendo dado gracias, les dio; y bebieron de ella todos.

SpaRV

Y tomando el vaso, habiendo hecho gracias, les dió: y bebieron de él todos.

24
SpaRV1865

Y les dice: Esta es mi sangre del nuevo testamento, que por muchos es derramada.

SpaRV

Y les dice: Esto es mi sangre del nuevo pacto, que por muchos es derramada.

25
SpaRV1865

De cierto os digo, que no beberé más del fruto de la vid hasta aquel día, cuando lo beberé nuevo en el reino de Dios.

SpaRV

De cierto os digo que no beberé más del fruto de la vid, hasta aquel día cuando lo beberé nuevo en el reino de Dios.

26
SpaRV1865

¶ Y como hubieron cantado un himno, se salieron al monte de las Olivas.

SpaRV

Y como hubieron cantado el himno, se salieron al monte de las Olivas.

27
SpaRV1865

Jesús entonces les dice: Todos seréis escandalizados en mí esta noche, porque escrito está: Heriré al pastor, y serán dispersas las ovejas.

SpaRV

Jesús entonces les dice: Todos seréis escandalizados en mí esta noche; porque escrito está: Heriré al pastor, y serán derramadas las ovejas.

28
SpaRV1865

Mas después que haya resucitado, iré delante de vosotros a Galilea.

SpaRV

Mas después que haya resucitado, iré delante de vosotros á Galilea.

29
SpaRV1865

Entonces Pedro le dijo: Aunque todos sean escandalizados, mas no yo.

SpaRV

Entonces Pedro le dijo: Aunque todos sean escandalizados, mas no yo.

30
SpaRV1865

Y le dice Jesús: De cierto te digo, que tú, hoy, en esta misma noche, antes que el gallo haya cantado dos veces, me negarás tres veces.

SpaRV

Y le dice Jesús: De cierto te digo que tú, hoy, en esta noche, antes que el gallo haya cantado dos veces, me negarás tres veces.

31
SpaRV1865

Mas él con más vehemencia decía: Si me fuere menester morir contigo, no te negaré. También todos decían lo mismo.

SpaRV

Mas él con mayor porfía decía: Si me fuere menester morir contigo, no te negaré. También todos decían lo mismo.

32
SpaRV1865

Y vienen al lugar que se llama Getsemaní, y dice a sus discípulos: Sentáos aquí, entre tanto que oro.

SpaRV

Y vienen al lugar que se llama Gethsemaní, y dice á sus discípulos: Sentaos aquí, entre tanto que yo oro.

33
SpaRV1865

Y toma consigo a Pedro, y a Santiago, y a Juan, y comenzó a atemorizarse, y a angustiarse en gran manera.

SpaRV

Y toma consigo á Pedro y á Jacobo y á Juan, y comenzó á atemorizarse, y á angustiarse.

34
SpaRV1865

Y les dice: Del todo está triste mi alma hasta la muerte: esperád aquí, y velád.

SpaRV

Y les dice: Está muy triste mi alma, hasta la muerte: esperad aquí y velad.

35
SpaRV1865

Y yéndose un poco adelante, se postró en tierra, y oró, que si fuese posible, pasase de él aquella hora;

SpaRV

Y yéndose un poco adelante, se postró en tierra, y oró que si fuese posible, pasase de él aquella hora.

36
SpaRV1865

Y dijo: Abba, Padre, todas las cosas son a ti posibles; aparta de mi esta copa; empero no lo que yo quiero, sino lo que tú.

SpaRV

Y decía: Abba, Padre, todas las cosas son á ti posibles; traspasa de mí este vaso; empero no lo que yo quiero, sino lo que tú.

37
SpaRV1865

Y vino, y los halló durmiendo; y dice a Pedro: ¿Simón, duermes? ¿No has podido velar una hora?

SpaRV

Y vino y los halló durmiendo; y dice á Pedro: ¿Simón, duermes? ¿No has podido velar una hora?

38
SpaRV1865

Velád, y orád, para que no entréis en tentación: el espíritu a la verdad está presto, mas la carne enferma.

SpaRV

Velad y orad, para que no entréis en tentación: el espíritu á la verdad es presto, mas la carne enferma.

39
SpaRV1865

Y volviéndose a ir, oró, y dijo las mismas palabras.

SpaRV

Y volviéndose á ir, oró, y dijo las mismas palabras.

40
SpaRV1865

Y vuelto, los halló otra vez durmiendo; porque los ojos de ellos estaban cargados, y no sabían que responderle.

SpaRV

Y vuelto, los halló otra vez durmiendo, porque los ojos de ellos estaban cargados; y no sabían qué responderle.

41
SpaRV1865

Y vino la tercera vez, y les dice: Dormíd ya, y descansád. Basta: la hora es venida: he aquí, el Hijo del hombre es entregado en manos de pecadores.

SpaRV

Y vino la tercera vez, y les dice: Dormid ya y descansad: basta, la hora es venida; he aquí, el Hijo del hombre es entregado en manos de los pecadores.

42
SpaRV1865

Levantáos, vamos: he aquí, el que me entrega está cerca.

SpaRV

Levantaos, vamos: he aquí, el que me entrega está cerca.

43
SpaRV1865

Y luego, aun hablando él, vino Júdas, que era uno de los doce, y con él mucha gente con espadas y palos, de parte de los príncipes de los sacerdotes, y de los escribas, y de los ancianos.

SpaRV

Y luego, aun hablando él, vino Judas, que era uno de los doce, y con él una compañía con espadas y palos, de parte de los príncipes de los sacerdotes, y de los escribas y de los ancianos.

44
SpaRV1865

Y el que le entregaba les había dado una señal, diciendo: Al que yo besare, aquel es: prendédle, y llevádle seguramente.

SpaRV

Y el que le entregaba les había dado señal común, diciendo: Al que yo besare, aquél es: prendedle, y llevadle con seguridad.

45
SpaRV1865

Y como vino, se llegó luego a él, y le dice: Maestro, Maestro, y le besó.

SpaRV

Y como vino, se acercó luego á él, y le dice: Maestro, Maestro. Y le besó.

46
SpaRV1865

Entonces ellos echaron en él sus manos, y le prendieron.

SpaRV

Entonces ellos echaron en él sus manos, y le prendieron.

47
SpaRV1865

Y uno de los que estaban allí, sacando la espada, hirió al siervo del sumo sacerdote, y le cortó la oreja.

SpaRV

Y uno de los que estaban allí, sacando la espada, hirió al siervo del sumo sacerdote, y le cortó la oreja.

48
SpaRV1865

Y respondiendo Jesús, les dijo: ¿Cómo a ladrón, habéis salido con espadas y con palos a tomarme?

SpaRV

Y respondiendo Jesús, les dijo: ¿Como á ladrón habéis salido con espadas y con palos á tomarme?

49
SpaRV1865

Cada día estaba con vosotros enseñando en el templo, y no me tomasteis. Mas es así para que se cumplan las Escrituras.

SpaRV

Cada día estaba con vosotros enseñando en el templo, y no me tomasteis; pero es así, para que se cumplan las Escrituras.

50
SpaRV1865

Entonces dejándole todos sus discípulos huyeron.

SpaRV

Entonces dejándole todos sus discípulos, huyeron.

51
SpaRV1865

Empero un mancebo le seguía cubierto de una sábana sobre el cuerpo desnudo; y los mancebos le prendieron.

SpaRV

Empero un mancebillo le seguía cubierto de una sábana sobre el cuerpo desnudo; y los mancebos le prendieron:

52
SpaRV1865

Mas él, dejando la sábana, se huyó de ellos desnudo.

SpaRV

Mas él, dejando la sábana, se huyó de ellos desnudo.

53
SpaRV1865

¶ Y trajeron a Jesús al sumo sacerdote; y se juntaron a él todos los príncipes de los sacerdotes, y los ancianos, y los escribas.

SpaRV

Y trajeron á Jesús al sumo sacerdote; y se juntaron á él todos los príncipes de los sacerdotes y los ancianos y los escribas.

54
SpaRV1865

Pedro empero le siguió de lejos hasta dentro del palacio del sumo sacerdote; y estaba sentado con los criados, y calentándose al fuego.

SpaRV

Empero Pedro le siguió de lejos hasta dentro del patio del sumo sacerdote; y estaba sentado con los servidores, y calentándose al fuego.

55
SpaRV1865

Y los príncipes de los sacerdotes, y todo el concilio, buscaban testimonio contra Jesús, para entregarle a la muerte; mas no hallaban.

SpaRV

Y los príncipes de los sacerdotes y todo el concilio buscaban testimonio contra Jesús, para entregarle á la muerte; mas no lo hallaban.

56
SpaRV1865

Porque muchos decían falso testimonio contra él; mas sus testimonios no concertaban.

SpaRV

Porque muchos decían falso testimonio contra él; mas sus testimonios no concertaban.

57
SpaRV1865

Entonces levantándose unos, dieron falso testimonio contra él, diciendo:

SpaRV

Entonces levantándose unos, dieron falso testimonio contra él, diciendo:

58
SpaRV1865

Nosotros le hemos oído decir: Yo derribaré este templo, que es hecho de manos, y en tres días edificaré otro hecho sin manos.

SpaRV

Nosotros le hemos oído decir: Yo derribaré este templo que es hecho de mano, y en tres días edificaré otro echo sin mano.

59
SpaRV1865

Mas ni aun así se concertaba el testimonio de ellos.

SpaRV

Mas ni aun así se concertaba el testimonio de ellos.

60
SpaRV1865

El sumo sacerdote entonces, levantándose en medio, preguntó a Jesús, diciendo: ¿No respondes algo? ¿Qué atestiguan estos contra ti?

SpaRV

Entonces el sumo sacerdote, levantándose en medio, preguntó á Jesús, diciendo: ¿No respondes algo? ¿Qué atestiguan éstos contra ti?

61
SpaRV1865

Mas él callaba, y nada respondió. El sumo sacerdote le volvió a preguntar, y le dice: ¿Eres tú el Cristo, el Hijo del Bendito?

SpaRV

Mas él callaba, y nada respondía. El sumo sacerdote le volvió á preguntar, y le dice: ¿Eres tú el Cristo, el Hijo del Bendito?

62
SpaRV1865

Y Jesús le dijo: Yo soy; y veréis al Hijo del hombre asentado a la diestra del poder de Dios, y que viene en las nubes del cielo.

SpaRV

Y Jesús le dijo: Yo soy; y veréis al Hijo del hombre sentado á la diestra de la potencia de Dios, y viniendo en las nubes del cielo.

63
SpaRV1865

Entonces el sumo sacerdote, rompiendo sus vestidos, dijo: ¿Qué más tenemos necesidad de testigos?

SpaRV

Entonces el sumo sacerdote, rasgando sus vestidos, dijo: ¿Qué más tenemos necesidad de testigos?

64
SpaRV1865

Oído habéis la blasfemia: ¿Qué os parece? Y ellos todos le condenaron ser culpado de muerte.

SpaRV

Oído habéis la blasfemia: ¿qué os parece? Y ellos todos le condenaron ser culpado de muerte.

65
SpaRV1865

Y algunos comenzaron a escupir en él, y a cubrir su rostro, y a darle bofetadas, y decirle: Profetiza. Y los criados le herían de bofetadas.

SpaRV

Y algunos comenzaron á escupir en él, y cubrir su rostro, y á darle bofetadas, y decirle: Profetiza. Y los servidores le herían de bofetadas.

66
SpaRV1865

¶ Y estando Pedro en el palacio abajo, vino una de las criadas del sumo sacerdote;

SpaRV

Y estando Pedro abajo en el atrio, vino una de las criadas del sumo sacerdote;

67
SpaRV1865

Y como vio a Pedro que se calentaba, mirándole, dice: Y tú con Jesús el Nazareno estabas.

SpaRV

Y como vió á Pedro que se calentaba, mirándole, dice: Y tú con Jesús el Nazareno estabas.

68
SpaRV1865

Mas él negó, diciendo: No le conozco, ni sé lo que te dices. Y se salió fuera a la entrada, y cantó el gallo.

SpaRV

Mas él negó, diciendo: No conozco, ni sé lo que dices. Y se salió fuera á la entrada; y cantó el gallo.

69
SpaRV1865

Y la criada viéndole otra vez, comenzó a decir a los que estaban allí: Este es uno de ellos.

SpaRV

Y la criada viéndole otra vez, comenzó á decir á los que estaban allí: Este es de ellos.

70
SpaRV1865

Mas él negó otra vez. Y poco después otra vez los que estaban allí, dijeron a Pedro: Verdaderamente tú eres de ellos; porque eres Galileo, y tu habla es semejante.

SpaRV

Mas él negó otra vez. Y poco después, los que estaban allí dijeron otra vez á Pedro: Verdaderamente tú eres de ellos; porque eres Galileo, y tu habla es semejante.

71
SpaRV1865

Y él comenzó a echarse maldiciones y a jurar, diciendo: No conozco a ese hombre de que habláis.

SpaRV

Y él comenzó á maldecir y á jurar: No conozco á este hombre de quien habláis.

72
SpaRV1865

Y el gallo cantó la segunda vez; y Pedro se acordó de las palabras que Jesús le había dicho: Antes que el gallo cante dos veces, me negarás tres veces; y comenzó a llorar.

SpaRV

Y el gallo cantó la segunda vez: y Pedro se acordó de las palabras que Jesús le había dicho: Antes que el gallo cante dos veces, me negarás tres veces. Y pensando en esto, lloraba.

Entendiendo Reina Valera 1865 vs Reina Valera en Marcos 14

Reina Valera 1865 (SpaRV1865)

Una revisión histórica de la Reina Valera con lenguaje más antiguo y tradicional. Útil para quienes buscan un español clásico y comparaciones textuales. Recomendable para estudio y lectura con enfoque histórico.

Reina Valera

La traducción clásica más leída en el mundo protestante de habla hispana. Conserva un estilo reverente y tradicional, ideal para devocionales y memorización. Una excelente opción para lectura diaria y estudio bíblico.

Estás viendo una comparación lado a lado de Marcos 14 en la Reina Valera 1865 y la Reina Valera. Comparar estas dos versiones puede ayudar a arrojar luz sobre los matices del texto original.

Comparación Clave: Marcos 14:16

SpaRV1865

"Y fueron sus discípulos, y vinieron a la ciudad, y hallaron como les había dicho, y aderezaron la pascua."

SpaRV

"Y fueron sus discípulos, y vinieron á la ciudad, y hallaron como les había dicho; y aderezaron la pascua."

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