Eclesiastés 7 Comparación: Reina Valera 1865 vs Biblia Platense
Eclesiastés 7
1Mejor es la buena fama que el buen ungüento; y el día de la muerte, que el día del nacer mismo.
2Mejor es ir a la casa del luto que a la casa del convite; porque es el fin de todos los hombres; y el que vive, lo pondrá en su corazón.
3Mejor es el enojo que la risa; porque con la tristeza del rostro se enmendará el corazón.
4El corazón de los sabios, en la casa del luto: mas el corazón de los insensatos, en la casa del placer.
5Mejor es oír la reprensión del sabio, que la canción de los insensatos.
6Porque la risa del insensato es como el estrépito de las espinas debajo de la olla; y también esto es vanidad.
7Ciertamente el agravio hace enloquecer al sabio; y el presente corrompe el corazón.
8Mejor es el fin del negocio, que su principio: mejor es el sufrido de espíritu, que el altivo de espíritu.
9No te apresures en tu espíritu a enojarte; porque la ira en el seno de los insensatos reposa.
10Nunca digas: ¿Qué es la causa que los tiempos pasados fueron mejores que estos? Porque nunca de esto preguntarás con sabiduría.
11Buena es la ciencia con herencia; y más a los que ven el sol:
12Porque en la sombra de la ciencia, y en la sombra del dinero reposa el hombre; mas la sabiduría excede, en que da vida a sus poseedores.
13Mira la obra de Dios; porque ¿quién podrá enderezar el que él torció?
14En el día del bien, está en el bien; y en el día del mal, vé. Dios también hizo esto delante de lo otro, porque el hombre no halle nada tras de él.
15¶ Todo lo ví en los días de mi vanidad. Justo hay, que perece por su justicia; e impío hay, que por su maldad alarga sus días.
16No seas justo mucho, ni seas demasiadamente sabio: ¿por qué te destruirás?
17No hagas mal mucho, ni seas insensato: ¿por qué morirás antes de tu tiempo?
18Bueno es que tomes esto, y también de estotro no apartes tu mano; porque el que a Dios teme, saldrá con todo.
19La sabiduría esfuerza al sabio, más que diez poderosos príncipes, que sean en la ciudad.
20Ciertamente no hay hombre justo en la tierra, que haga bien, y nunca peque.
21Tampoco apliques tu corazón a todas las palabras que se hablaren; porque alguna vez no oigas a tu siervo, que dice mal de ti.
22Porque tu corazón sabe, que tú también dijiste mal de otros muchas veces.
23¶ Todas estas cosas probé con sabiduría, diciendo: Hacerme he sabio: mas ella se alejó de mí.
24Lejos está lo que fue; y lo profundo profundo ¿quién lo hallará?
25Yo he rodeado, y mi corazón, por saber, y examinar, e inquirir la sabiduría, y la razón; y por saber la maldad de la insensatez, y el desvarío del error,
26Y yo he hallado más amarga que la muerte la mujer: la cual es redes, y lazos su corazón: sus manos, ligaduras. El bueno delante de Dios escapará de ella: mas el pecador será preso en ella.
27Mira, esto he hallado, dice el Predicador, mirando las cosas una a una para hallar la razón:
28Lo cual mucho buscó mi alma, y no lo hallé: un hombre entre mil he hallado: mas mujer de todas estas nunca hallé.
29Solamente, he aquí, esto hallé: que Dios hizo al hombre recto: mas ellos buscaron muchas cuentas.
Eclesiastés 7
1Pues, ¿quién sabe lo que es bueno para el hombre mientras vive, en los días de su vida de vanidad, que él recorre como una sombra? Y ¿quién puede decir al hombre lo que después de él ha de ser bajo el sol?
2Más vale la buena reputación que preciosos ungüentos, y más el día de la muerte que el del nacimiento.
3Mejor es ir a la casa del luto que a la casa del festín; pues aquella (recuerda) el fin de todos los hombres, y el viviente se pone a reflexionar.
4Mejor es el pesar que la risa, pues la tristeza del rostro es medicina para el corazón.
5El corazón de los sabios está en la casa del luto, y el de los necios en la casa del placer.
6Más vale oír la reprensión del sabio, que escuchar el cantar de los necios;
7porque como el crepitar de los espinos debajo de la olla, así es la risa de los necios. Y también esto es vanidad.
8Porque la vejación conturba al sabio, y las dádivas corrompen el corazón.
9Mejor es el fin de una cosa que sus comienzos; y vale más el hombre sufrido que el arrogante.
10No seas ligero en airarte; la ira reside en el seno de los insensatos.
11No preguntes: “¿Por qué los tiempos antiguos fueron mejores que estos?”, porque no es sabiduría el preguntarlo.
12Cosa buena es la sabiduría con bienes materiales, y de gran provecho para los que ven el sol.
13Escudo es la sabiduría, y escudo es el dinero, pero el conocimiento de la sabiduría tiene la ventaja de dar vida a su poseedor.
14Considera la obra de Dios: ¿Quién podrá enderezar lo que Él encorvó?
15En el día de la prosperidad goza de la prosperidad, y en el día de la adversidad ten presente que Dios hizo al uno como al otro, a fin de que el hombre nada sepa de lo que ha de venir después de Él.
16Todo lo he visto en los días de mi vanidad: al justo, que perece en medio de su justicia, y al malvado, que vive largo tiempo en medio de sus iniquidades.
17No quieras ser demasiado justo, ni demasiado sabio. ¿Por qué quieres perderte?
18No hagas mucho mal, ni seas insensato. ¿Por qué quieres morir antes de tiempo?
19Bueno es retener lo uno, sin dejar de tu mano lo otro; porque quien teme a Dios, evita todos esos (excesos).
20La sabiduría da al sabio más fuerzas que diez poderosos que hay en la ciudad.
21Porque no hay sobre la tierra hombre justo que obre bien y no peque nunca.
22No prestes atención a todas las palabras que se dicen, no sea que oigas a tu siervo hablar mal de ti.
23Pues bien sabe tu conciencia que también tú muchas veces has murmurado de otros.
24He probado todo esto por medio de la sabiduría. Me dije “Quiero ser sabio”, mas la (sabiduría) está lejos de mí.
25Lo que se queda lejos y es más profundo, ¿quién podrá alcanzarlo?
26Apliqué mi corazón para conocer, investigar y buscar la sabiduría y la razón de ser (de las cosas), y para conocer la maldad de la insensatez, la necedad y la locura,
27y hallé que más amarga que la muerte es aquella mujer cuyo corazón es lazo y red, y cuyas manos son cadenas. Quien agrada a Dios, escapa de ella, pero el pecador quedará preso en sus lazos.
28He aquí lo que hallé, dice el Predicador, contemplando una cosa tras otra para averiguar sus razones,
29las cuales busca todavía mi alma, sin poder encontrarlas. Entre mil hallé un hombre, pero no una mujer entre otras tantas mujeres.
30Pero esto hallé; nótalo bien: Dios creó al hombre recto; mas ellos se entregaron a muchos vanos pensamientos. ¿Quién como el sabio? ¿Quién sabe explicar las cosas?
Entendiendo Reina Valera 1865 vs Biblia Platense en Eclesiastés 7
Reina Valera 1865 (SpaRV1865)
Una revisión histórica de la Reina Valera con lenguaje más antiguo y tradicional. Útil para quienes buscan un español clásico y comparaciones textuales. Recomendable para estudio y lectura con enfoque histórico.
Biblia Platense
Traducción católica con un estilo claro y orientado a lectores de América Latina. Incluye un tono más contemporáneo sin perder formalidad. Buena para lectura continua y comprensión general.
Estás viendo una comparación lado a lado de Eclesiastés 7 en la Reina Valera 1865 y la Biblia Platense. Comparar estas dos versiones puede ayudar a arrojar luz sobre los matices del texto original.
Comparación Clave: Eclesiastés 7:16
"No seas justo mucho, ni seas demasiadamente sabio: ¿por qué te destruirás?"
"Todo lo he visto en los días de mi vanidad: al justo, que perece en medio de su justicia, y al malvado, que vive largo tiempo en medio de sus iniquidades."





