¿Qué significa Génesis 3:7?
Comentario versículo por versículo y análisis teológico
Comentario de Génesis 3:7
En el momento en que comen, los ojos de ambos se abren y conocen que están desnudos. Pero ese conocimiento no es la iluminación prometida por la serpiente; es exposición. La primera emoción registrada después de la caída es vergüenza, y el primer acto humano de autoprotección es coser hojas de higuera para cubrirse. Hechos para ser transparentes ante Dios y entre sí, se convierten en los primeros sastres del ocultamiento.
La ironía es precisa. Adán y la mujer adquirieron conocimiento, pero no la sabiduría que buscaban. Llegaron a conocer el bien y el mal perdiendo el bien y quedando sujetos al mal. Su nuevo conocimiento incluía descubrir que eran vulnerables, vistos y culpables. Antes de la caída, la desnudez no llevaba vergüenza porque no había nada que ocultar. Después, el primer proyecto de la civilización humana es buscar formas de cubrir lo quebrado.
La vergüenza no es lo mismo que la culpa. La culpa dice: “Hice mal”. La vergüenza dice: “Estoy mal”. La caída introdujo ambas, pero la vergüenza ha resultado más paralizante. La respuesta del evangelio a la vergüenza no es la hoja de higuera humana, que nunca cubre lo suficiente, sino las vestiduras que Dios mismo provee. Antes de que termine el capítulo, Dios los vestirá. Atiende la vergüenza que Él no causó con una cobertura que ellos no podían hacer.
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