¿Qué significa Génesis 2:3?
Comentario versículo por versículo y análisis teológico
Comentario de Génesis 2:3
El segundo relato de la creación se abre con un resumen de lo que Génesis 1 narró: Dios hizo la tierra y los cielos, e introduce de inmediato las condiciones que precedieron al acto específico de crear el jardín. Todavía no había arbusto del campo en la tierra, ni planta pequeña había brotado. El cambio de "cielos y tierra" (Génesis 1:1) a "tierra y cielos" señala un cambio de énfasis: Génesis 2 se interesa por la superficie de la tierra, la figura humana y el ambiente del jardín. Lo creado da paso a lo local.
Se dan dos razones para la ausencia de vegetación: no había lluvia y no había hombre que trabajara la tierra. Estas dos ausencias corresponden a dos provisiones que Génesis 2 suplirá: Dios provee agua desde abajo (2:6) y coloca a un hombre en el jardín para cultivarlo (2:15). El estado previo a la creación se define por lo que falta; el acto creador provee lo necesario. Dios responde al todavía-no con el don de aquello que el todavía-no esperaba.
El cambio en el nombre divino, de "Dios" (Elohim) en Génesis 1 a "Jehová Dios" (Yahweh Elohim) a lo largo de Génesis 2-3, señala un nuevo modo de presentación. El nombre de pacto de Dios, el nombre revelado a Moisés en la zarza ardiente (Éxodo 3:14), aparece junto al título de Creador. El Dios que hizo el cosmos es ahora el Dios que entra en relación personal con el hombre que forma. La combinación de nombres señala la unión de trascendencia e intimidad que caracteriza el relato del jardín.
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Pasando del amplio panorpero de la creación, Génesis 2 nos ofrece una mirada más cercana a la relación de Dios con las personas. El escenario es un lugar especí...
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