¿Qué significa Génesis 2:2?
Comentario versículo por versículo y análisis teológico
Comentario de Génesis 2:2
Dios bendice el séptimo día y lo santifica, la primera aparición de la santidad en las Escrituras. Antes de que un monte sea llamado santo, antes de una zarza ardiente, antes de un tabernáculo o un templo, un día recibe la designación divina. La santidad entra en el mundo no primero como categoría espacial, sino temporal: Dios aparta este día de los otros seis, lo marca como perteneciente a él de una manera distintiva y lo inviste de bendición. El tiempo mismo es santificado antes de que cualquier lugar o persona reciba la misma designación.
La bendición del séptimo día corre en paralelo con la bendición dada a las criaturas marinas en 1:22 y a la humanidad en 1:28. Bendecir es dotar de una función con propósito mediante la palabra divina. El día de reposo es "bendecido" en el sentido de que recibe una función adecuada a su naturaleza: descanso, santidad reconocida, celebración de la consumación. La función del día no es producir, sino recibir: recibir el reconocimiento de que lo que Dios ha hecho es suficiente, completo y bueno.
La base de la santidad del día se declara: "porque en él reposó Dios de toda la obra que había hecho en la creación". El sábado está fundado en el acto creativo completado, no en el pacto del Sinaí. Precede a Israel, precede al éxodo, precede a los mandamientos. El cuarto mandamiento llamará a un pueblo particular a observar una práctica incrustada en la creación misma. El sábado es la institución más antigua del mundo.
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Pasando del amplio panorpero de la creación, Génesis 2 nos ofrece una mirada más cercana a la relación de Dios con las personas. El escenario es un lugar especí...
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