¿Qué significa Génesis 2:17?
Comentario versículo por versículo y análisis teológico
Comentario de Génesis 2:17
No se encontró entre todas las criaturas una ayuda idónea para el hombre. El desfile de cada animal y ave ha concluido con el mismo resultado: ninguno responde al no-bueno del versículo 18. La amplitud de la búsqueda importa: no es que Dios haya olvidado una categoría de animal que pudiera servir. Todo ser viviente fue traído; ninguno correspondía. La brecha es real y no puede llenarse desde dentro del orden creado existente. Lo necesario debe ser hecho de una fuente completamente distinta.
La ausencia de una ayuda es, en términos narrativos, el silencio más hondo del relato de la creación. El hombre que puede nombrar cada criatura ha visto cada criatura, y cada criatura ha sido hallada insuficiente para la necesidad humana más básica. La inteligencia que puede clasificar y nombrar todo el reino animal no puede crear su propia contraparte. El portador de la imagen que gobierna el mundo no puede generar una compañera; la compañera debe ser dada.
El no hallarse una ayuda adecuada, ese no-hallazgo, contrasta con lo que está a punto de suceder. La respuesta de Dios al no-hallazgo es hacer a la mujer del propio cuerpo del hombre. La solución no es una nueva categoría de animal ni un arreglo distinto de la creación existente; es un acto que toma de dentro del hombre para hacer a la que corresponde al hombre. La respuesta a la incompletud humana más profunda viene desde dentro de la naturaleza humana misma, dada por el Dios que solo puede hacer, de lo que ya existe, aquello que todavía no existe.
Explore el análisis completo de Génesis 2
Pasando del amplio panorpero de la creación, Génesis 2 nos ofrece una mirada más cercana a la relación de Dios con las personas. El escenario es un lugar especí...
Leer la guía de estudio del capítulo 2arrow_forward




