¿Qué significa Éxodo 3:1?
Comentario versículo por versículo y análisis teológico
Comentario de Éxodo 3:1
Moisés guarda el rebaño de Jetro, sacerdote de Madián, lo conduce hacia el lado occidental del desierto y llega a Horeb, el monte de Dios. La escena de llamado aparece dentro del trabajo más ordinario de su vida. Cuarenta años lejos del palacio, Moisés no parece esperar revelación alguna, sino otra jornada de pastoreo entre rutas secas y animales.
Horeb es llamado monte de Dios antes de que Moisés comprenda lo que ocurrirá allí. El narrador habla desde el conocimiento posterior del propósito divino. Moisés pisa una geografía ya marcada por la intención de Dios, aunque todavía no lo sabe. La santidad del lugar nace de la presencia que se manifestará, no de una cualidad natural del terreno.
La continuidad de Horeb une el llamado personal de Moisés con la futura historia nacional de Israel. Allí será dada la ley, ratificado el pacto, diseñado el tabernáculo y ordenado el sacerdocio. El Hijo también toma lugares ordinarios y los llena con obediencia redentora. Dios prepara escenarios de salvación antes de que sus siervos entiendan el alcance de su camino.
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Éxodo 3 contiene uno de los encuentros más significativos de toda la Escritura: el llamado de Moisés en la zarza ardiente. En el Monte Sinaí (también conocido c...
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