2 Reyes 23 Comparación: Reina Valera vs Reina Valera 1865
2 Reyes 23
1ENTONCES el rey envió, y juntaron á él todos los ancianos de Judá y de Jerusalem.
2Y subió el rey á la casa de Jehová con todos los varones de Judá, y con todos los moradores de Jerusalem, con los sacerdotes y profetas y con todo el pueblo, desde el más chico hasta el más grande; y leyó, oyéndolo ellos, todas las palabras del libro del pacto que había sido hallado en la casa de Jehová.
3Y poniéndose el rey en pie junto á la columna, hizo alianza delante de Jehová, de que irían en pos de Jehová, y guardarían sus mandamientos, y sus testimonios, y sus estatutos, con todo el corazón y con toda el alma, y que cumplirían las palabras de la alianza que estaban escritas en aquel libro. Y todo el pueblo confirmó el pacto.
4Entonces mandó el rey al sumo sacerdote Hilcías, y á los sacerdotes de segundo orden, y á los guardianes de la puerta, que sacasen del templo de Jehová todos los vasos que habían sido hechos para Baal, y para el bosque, y para toda la milicia del cielo; y quemólos fuera de Jerusalem en el campo de Cedrón, é hizo llevar las cenizas de ellos á Beth-el.
5Y quitó á los Camoreos, que habían puesto los reyes de Judá para que quemasen perfumes en los altos en las ciudades de Judá, y en los alrededores de Jerusalem; y asimismo á los que quemaban perfumes á Baal, al sol y á la luna, y á los signos, y á todo el ejército del cielo.
6Hizo también sacar el bosque fuera de la casa de Jehová, fuera de Jerusalem, al torrente de Cedrón, y quemólo en el torrente de Cedrón, y tornólo en polvo, y echó el polvo de él sobre los sepulcros de los hijos del pueblo.
7Además derribó las casas de los sodomitas que estaban en la casa de Jehová, en las cuales tejían las mujeres pabellones para el bosque.
8E hizo venir todos los sacerdotes de las ciudades de Judá, y profanó los altos donde los sacerdotes quemaban perfumes, desde Gabaa hasta Beer-seba; y derribó los altares de las puertas que estaban á la entrada de la puerta de Josué, gobernador de la ciudad, que estaban á la mano izquierda, á la puerta de la ciudad.
9Empero los sacerdotes de los altos no subían al altar de Jehová en Jerusalem, mas comían panes sin levadura entre sus hermanos.
10Asimismo profanó á Topheth, que está en el valle del hijo de Hinnom, porque ninguno pasase su hijo ó su hija por fuego á Moloch.
11Quitó también los caballos que los reyes de Judá habían dedicado al sol á la entrada del templo de Jehová, junto á la cámara de Nathan-melech eunuco, el cual tenía cargo de los ejidos; y quemó al fuego los carros del sol.
12Derribó además el rey los altares que estaban sobre la techumbre de la sala de Achâz, que los reyes de Judá habían hecho, y los altares que había hecho Manasés en los dos atrios de la casa de Jehová; y de allí corrió y arrojó el polvo en el torrente de Cedrón.
13Asimismo profanó el rey los altos que estaban delante de Jerusalem, á la mano derecha del monte de la destrucción, los cuales Salomón rey de Israel había edificado á Astharoth, abominación de los Sidonios, y á Chêmos abominación de Moab, y á Milcom abominación de los hijos de Ammón.
14Y quebró las estatuas, y taló los bosques, é hinchió el lugar de ellos de huesos de hombres.
15Igualmente el altar que estaba en Beth-el, y el alto que había hecho Jeroboam hijo de Nabat, el que hizo pecar á Israel, aquel altar y el alto destruyó; y quemó el alto, y lo tornó en polvo, y puso fuego al bosque.
16Y volvióse Josías, y viendo los sepulcros que estaban allí en el monte, envió y sacó los huesos de los sepulcros, y quemólos sobre el altar para contaminarlo, conforme á la palabra de Jehová que había profetizado el varón de Dios, el cual había anunciado estos negocios.
17Y después dijo: ¿Qué título es este que veo? Y los de la ciudad le respondieron: Este es el sepulcro del varón de Dios que vino de Judá, y profetizó estas cosas que tú has hecho sobre el altar de Beth-el.
18Y él dijo: Dejadlo; ninguno mueva sus huesos: y así fueron preservados sus huesos, y los huesos del profeta que había venido de Samaria.
19Y todas las casas de los altos que estaban en las ciudades de Samaria, las cuales habían hecho los reyes de Israel para provocar á ira, quitólas también Josías, é hizo de ellas como había hecho en Beth-el.
20Mató además sobre los altares á todos los sacerdotes de los altos que allí estaban, y quemó sobre ellos huesos de hombres, y volvióse á Jerusalem.
21Entonces mandó el rey á todo el pueblo, diciendo: Haced la pascua á Jehová vuestro Dios, conforme á lo que está escrito en el libro de esta alianza.
22No fué hecha tal pascua desde los tiempos de los jueces que gobernaron á Israel, ni en todos los tiempos de los reyes de Israel, y de los reyes de Judá.
23A los diez y ocho años del rey Josías fué hecha aquella pascua á Jehová en Jerusalem.
24Asimismo barrió Josías los pythones, adivinos, y terapheos, y todas las abominaciones que se veían en la tierra de Judá y en Jerusalem, para cumplir las palabras de la ley que estaban escritas en el libro que el sacerdote Hilcías había hallado en la casa de Jehová.
25No hubo tal rey antes de él que se convirtiese á Jehová de todo su corazón, y de toda su alma, y de todas su fuerzas, conforme á toda la ley de Moisés; ni después de él nació otro tal.
26Con todo eso, no se volvió Jehová del ardor de su grande ira, con que se había encendido su enojo contra Judá, por todas las provocaciones con que Manasés le había irritado.
27Y dijo Jehová: También he de quitar de mi presencia á Judá, como quité á Israel, y abominaré á esta ciudad que había escogido, á Jerusalem, y á la casa de la cual había yo dicho: Mi nombre será allí.
28Lo demás de los hechos de Josías, y todas las cosas que hizo, ¿no está todo escrito en el libro de las crónicas de los reyes de Judá?
29En aquellos días Faraón Nechâo rey de Egipto subió contra el rey de Asiria al río Eufrates, y salió contra él el rey Josías; pero aquél, así que le vió, matólo en Megiddo.
30Y sus siervos lo pusieron en un carro, y trajéronlo muerto de Megiddo á Jerusalem, y sepultáronlo en su sepulcro. Entonces el pueblo de la tierra tomó á Joachâz hijo de Josías, y ungiéronle y pusiéronlo por rey en lugar de su padre.
31De veintitrés años era Joachâz cuando comenzó á reinar, y reinó tres meses en Jerusalem. El nombre de su madre fué Amutal, hija de Jeremías de Libna.
32Y él hizo lo malo en ojos de Jehová, conforme á todas las cosas que sus padres habían hecho.
33Y echólo preso Faraón Nechâo en Ribla en la provincia de Hamath, reinando él en Jerusalem; é impuso sobre la tierra una multa de cien talentos de plata, y uno de oro.
34Entonces Faraón Nechâo puso por rey á Eliacim hijo de Josías, en lugar de Josías su padre, y mudóle el nombre en el de Joacim; y tomó á Joachâz, y llevólo á Egipto, y murió allí.
35Y Joacim pagó á Faraón la plata y el oro; mas hizo apreciar la tierra para dar el dinero conforme al mandamiento de Faraón, sacando la plata y oro del pueblo de la tierra, de cada uno según la estimación de su hacienda, para dar á Faraón Nechâo.
36De veinticinco años era Joacim cuando comenzó á Reinar, y once años reinó en Jerusalem. El nombre de su madre fué Zebuda hija de Pedaia, de Ruma.
37E hizo lo malo en ojos de Jehová, conforme á todas las cosas que sus padres habían hecho.
2 Reyes 23
1Entonces el rey envió, y se juntaron a él todos los ancianos de Judá y de Jerusalem.
2Y subió el rey a la casa de Jehová con todos los varones de Judá, y con todos los moradores de Jerusalem, con los sacerdotes, y profetas, y con todo el pueblo, desde el más chico hasta el grande, y leyó, oyéndolo ellos, todas las palabras del libro del concierto que había sido hallado en la casa de Jehová.
3Y poniéndose el rey en pie junto a la columna, hizo alianza delante de Jehová, que irían en pos de Jehová, y guardarían sus mandamientos, y sus testimonios, y sus estatutos con todo el corazón, y con toda el alma, y que cumplirían las palabras de la alianza que estaban escritas en aquel libro. Y todo el pueblo confirmó el concierto.
4Entonces el rey mandó a Helcías gran sacerdote, y a los sacerdotes de la segunda orden, y a las guardias de la puerta, que sacasen del templo de Jehová todos los vasos, que habían sido hechos para Baal, y para el bosque, y para toda la corte del cielo, y quemólos fuera de Jerusalem en el campo de Cedrón; e hizo llevar los polvos de ellos a Bet-el.
5Y quitó los Camoreos que habían puesto los reyes de Judá, para que quemasen perfumes en los altos en las ciudades de Judá, y en los al derredores de Jerusalem: y asimismo a los que quemaban perfumes a Baal, al sol y a la luna, y a los signos, y a todo el ejército del cielo.
6Asimismo hizo sacar el bosque fuera de la casa de Jehová, y fuera de Jerusalem al arroyo de Cedrón, y quemólo al arroyo de Cedrón, y tornólo en polvo, y echó el polvo de él sobre los sepulcros de los hijos del pueblo.
7Asimismo derribó las casas de los sodomíticos que estaban en la casa de Jehová, en las cuales las mujeres tejían pabellones para el bosque.
8E hizo venir todos los sacerdotes de las ciudades de Judá, y profanó los altos donde los sacerdotes quemaban perfumes, desde Gabaa hasta Beer-seba. Y derribó los altares de las puertas, y los que estaban a la entrada de la puerta de Josué gobernador de la ciudad, y los que estaban a la mano izquierda a la puerta de la ciudad:
9Empero los sacerdotes de los altos no subían al altar de Jehová en Jerusalem, mas comían panes sin levadura entre sus hermanos.
10Asimismo profanó a Tofet, que era en el valle del hijo de Ennom; porque ninguno pasase su hijo o su hija por fuego a Moloc.
11Asimismo quitó los caballos que los reyes de Judá habían puesto al sol a la entrada del templo de Jehová, en la cámara de Natan-melec eunuco, el cual tenía cargo de los ejidos: y quemó a fuego los carros del sol.
12Asimismo derribó el rey los altares que estaban sobre la techumbre de la sala de Acaz, que los reyes de Judá habían hecho, y los altares que había hecho Manasés en los dos patios de la casa de Jehová: y de allí corrió, y echó el polvo en el arroyo de Cedrón.
13Asimismo profanó el rey los altos, que estaban delante de Jerusalem a la mano derecha del monte de la destrucción, los cuales había edificado Salomón rey de Israel a Astarot abominación de los Sidonios, y a Camos abominación de Moab, y a Melcom, abominación de los hijos de Ammón.
14Y quebró las estatuas, y taló los bosques, e hinchió el lugar de ellos de huesos de hombres.
15Asimismo el altar que estaba en Bet-el, y el alto que había hecho Jeroboam, hijo de Nabat, el que hizo pecar a Israel, aquel altar, y el alto, destruyó, y quemó el alto, y el altar tornó en polvo, y puso fuego al bosque.
16Y volvió Josías, y vio los sepulcros que estaban allí en el monte, y envió, y quitó los huesos de los sepulcros, y quemólos sobre el altar, para contaminarlo, conforme a la palabra de Jehová, la cual había profetizado el varón de Dios que había profetizado estos negocios.
17Y dijo: ¿Qué título es este que veo? Y los de la ciudad le respondieron: Este es el sepulcro del varón de Dios, que vino de Judá, y profetizó estas cosas que tú has hecho sobre el altar de Bet-el.
18Y él dijo: Dejádle, ninguno mueva sus huesos; y así fueron escapados sus huesos, y los huesos del profeta que había venido de Samaria.
19Finalmente todas las casas de los altos, que estaban en las ciudades de Samaria, que habían hecho los reyes de Israel para provocar a ira, Josías las quitó, e hizo de ellas, como había hecho en Bet-el.
20Y mató sobre los altares a todos los sacerdotes de los altos, que allí estaban, y quemó sobre ellos los huesos de los hombres, y volvióse a Jerusalem.
21¶ Y mandó el rey a todo el pueblo, diciendo: Hacéd la pascua a Jehová vuestro Dios, conforme a lo que esta escrito en el libro de esta alianza.
22No fue hecha tal pascua desde los tiempos de los Jueces, que gobernaron a Israel, ni en todos los tiempos de los reyes de Israel, y de los reyes de Judá.
23A los diez y ocho años del rey Josías fue hecha aquella pascua a Jehová en Jerusalem.
24Asimismo barrió Josías los pitones, adivinos, y terafines, y todas las abominaciones que se veían en la tierra de Judá, y en Jerusalem, para cumplir las palabras de la ley, que estaban escritas en el libro que el sacerdote Helcías había hallado en la casa de Jehová.
25No hubo tal rey antes de él, que así se convirtiese a Jehová de todo su corazón y de toda su alma, y de todas sus fuerzas, conforme a toda la ley de Moisés, ni después de él nació otro tal.
26Con todo eso Jehová no se volvió de la ira de su gran furor, con que su ira se había encendido contra Judá, por todas las provocaciones con que Manasés le había provocado a ira,
27Y dijo Jehová: También tengo de quitar de mi presencia a Judá, como quité a Israel: y tengo de abominar a esta ciudad, que había escogido, a Jerusalem, y a la casa de la cual yo había dicho: Mi nombre será allí.
28Lo demás de los hechos de Josías, y todas las cosas que hizo, ¿no está todo escrito en el libro de las crónicas de los reyes de Judá?
29¶ En aquellos días subió Faraón Necao rey de Egipto, contra el rey de Asiria al río de Éufrates, y salió contra él el rey Josías, y él, luego que le vio, matóle en Mageddo.
30Y sus siervos le pusieron en un carro, y trajéronle muerto de Mageddo a Jerusalem, y sepultáronle en su sepulcro. Entonces el pueblo de la tierra tomó a Joacaz, hijo de Josías, y ungiéronle: y pusiéronle por rey en lugar de su padre.
31Joacaz era de veinte y tres años, cuando comenzó a reinar, y reinó tres meses en Jerusalem, el nombre de su madre fue Amital, hija de Jeremías de Lebna.
32Este hizo lo malo en ojos de Jehová, conforme a todas las cosas que sus padres habían hecho.
33Y echóle preso Faraon-necao en Rebla en la provincia de Emat, reinando él en Jerusalem: e impuso de pena sobre la tierra cien talentos de plata, y uno de oro.
34Entonces Faraon-necao puso por rey a Eliacim, hijo de Josías, en lugar de Josías su padre, y mudóle el nombre, y llamóle Joacim: y tomó a Joacaz y llevóle a Egipto, y murió allá.
35Y Joacim pagó a Faraón la plata y el oro: e hizo apreciar la tierra para dar este dinero conforme al mandamiento de Faraón, sacando de cada uno, según la estimación de su hacienda, la plata y oro de todo el pueblo de la tierra para dar a Faraon-necao.
36De veinte y cinco años era Joacim cuando comenzó a reinar, y once años reinó en Jerusalem, el nombre de su madre fue Zebuda, hija de Padaia de Ruma.
37Este hizo lo malo en ojos de Jehová, conforme a todas las cosas que sus padres habían hecho.
Entendiendo Reina Valera vs Reina Valera 1865 en 2 Reyes 23
Reina Valera (SpaRV)
La traducción clásica más leída en el mundo protestante de habla hispana. Conserva un estilo reverente y tradicional, ideal para devocionales y memorización. Una excelente opción para lectura diaria y estudio bíblico.
Reina Valera 1865
Una revisión histórica de la Reina Valera con lenguaje más antiguo y tradicional. Útil para quienes buscan un español clásico y comparaciones textuales. Recomendable para estudio y lectura con enfoque histórico.
Estás viendo una comparación lado a lado de 2 Reyes 23 en la Reina Valera y la Reina Valera 1865. Comparar estas dos versiones puede ayudar a arrojar luz sobre los matices del texto original.
Comparación Clave: 2 Reyes 23:16
"Y volvióse Josías, y viendo los sepulcros que estaban allí en el monte, envió y sacó los huesos de los sepulcros, y quemólos sobre el altar para contaminarlo, conforme á la palabra de Jehová que había profetizado el varón de Dios, el cual había anunciado estos negocios."
"Y volvió Josías, y vio los sepulcros que estaban allí en el monte, y envió, y quitó los huesos de los sepulcros, y quemólos sobre el altar, para contaminarlo, conforme a la palabra de Jehová, la cual había profetizado el varón de Dios que había profetizado estos negocios."





