Sacrilo

enEnglishtrTürkçeesEspañolcheckptPortuguêsfrFrançaisdeDeutschzh中文ruРусскийja日本語ko한국어viTiếng ViệtthไทยplPolskiukУкраїнськаhuMagyarcsČeštinasrСрпскиslSlovenščinasqShqiplvLatviešuetEestinlNederlandsnbNorskdaDansksvSvenskafiSuomiitItalianoheעבריתhrHrvatskilaLatinaarالعربية

PANEL

dashboardVisión Generalmenu_bookLeer la Biblialocal_libraryLibrosquizQuiz Diarioevent_noteMis PlanesbookmarksMarcadores

HERRAMIENTAS

searchBuscarauto_storiesTemas Bíblicoscompare_arrowsComparar Biblias
menu_book

Ezequiel Capítulo 24

SpaPlatense
arrow_backCapítulo AnteriorCapítulo Siguientearrow_forward
EZEQUIEL

Ezequiel 24

1El año noveno, en el mes décimo, el día diez del mes, recibí de Yahvé esta palabra:
2Hijo de hombre, pon por escrito la fecha de este día, de este mismo día; pues precisamente en este día el rey de Babilonia se ha echado sobre Jerusalén.
3Y propón una parábola a la casa rebelde, y diles: Así habla Yahvé, el Señor: ¡Pon la caldera, ponla, y echa agua en ella!
4Mete en ella sus trozos, todos los trozos buenos, la pierna y la espalda y llénala de huesos selectos.
5Toma lo más escogido del rebaño, y quema también huesos debajo de ella; haz que (todo) hierva bien y que se cuezan hasta los huesos dentro de ella.
6Por eso, así dice Yahvé, el Señor: ¡Ay de la ciudad sanguinaria, de la caldera llena de herrumbre, y de la cual no sale el orín! ¡Saca trozo por trozo, sin echar sobre ella suertes!
7Porque hay sangre en medio de ella; sobre la piedra desnuda ella la derramó; no la derramó en la tierra, no la cubrió con polvo,
8para suscitar (mi) ira, a fin de que Yo tome venganza. Por eso derramaré su sangre sobre la piedra desnuda, para que no se cubra.
9Por eso, así dice Yahvé, el Señor: ¡Ay de la ciudad sanguinaria! También Yo haré una grande hoguera.
10¡Amontona la leña, enciende el fuego, cuece la carne, haz hervir el caldo, y quémense los huesos!
11Después pondrás sobre las brasas la (caldera) vacía para que se caliente, y para que se derrita su cobre y se deshaga en ella su suciedad y desaparezca su herrumbre.
12Trabajo inútil. No sale de ella su mucha herrumbre. ¡Quédese en el fuego su herrumbre!
13Es digna de execración tu suciedad; pues he querido limpiarte, pero tú no te limpiaste, por esto tu inmundicia no se limpiará hasta que Yo desfogue en ti mi saña.
14Yo, Yahvé, he hablado. Ya se cumplirá, pues Yo lo ejecutaré. No aflojaré, no perdonaré ni me arrepentiré. Según tus caminos y según tus obras se te juzgará”, dice Yahvé, el Señor.
15Y me llegó la palabra de Yahvé, que dijo:
16“Hijo de hombre, he aquí que voy a quitarte de golpe las delicias de tus ojos; pero no te lamentes, ni llores, ni dejes correr tus lágrimas.
17Suspira en silencio; no harás duelo por los muertos; ponte el turbante y cálzate los pies; no te cubras el rostro ni comas pan de duelo.”
18Hablé al pueblo por la mañana, y a la tarde murió mi mujer; y al día siguiente hice según me había sido mandado.
19Y me dijo el pueblo: “¿No nos dirás qué significa para nosotros esto que haces?”
20Entonces les respondí: “Me llegó la palabra de Yahvé en estos términos:
21Di a la casa de Israel: Así habla Yahvé, el Señor: He aquí que Yo profanaré mi Santuario, la gloria de vuestro poder, las delicias de vuestros ojos, el anhelo de vuestra alma; y vuestros hijos y vuestras hijas que habéis dejado perecerán al filo de la espada.
22Y tenéis que hacer como yo he hecho: No cubriréis el rostro ni comeréis pan de luto.
23Vuestros turbantes quedarán sobre vuestras cabezas y calzaréis vuestros pies. No plañiréis ni lloraréis, sino que os consumiréis en vuestras iniquidades y gemiréis uno al lado del otro.
24Asi Ezequiel os servirá de señal. Todo lo que él ha hecho habéis de hacer vosotros, cuando sucedan estas cosas; y conoceréis que Yo soy Yahvé, el Señor.
25Y tú, hijo de hombre, el día en que Yo les quitare su fuerza, su gozo y su gloria, las delicias de sus ojos y lo que constituye la alegría de sus almas: sus hijos y sus hijas:
26en aquel día vendrá a ti uno de los escapados para darte la noticia.
27En aquel día se abrirá tu boca con (la llegada) del escapado; y hablarás, y no quedarás más mudo. Así les servirás de señal; y conocerán que Yo soy Yahvé.

Comparar Traducciones

Comparar Biblia Platense con Reina Valera para una comprensión más profunda.

compare_arrowsComparar Ahora
auto_storiesAnálisis del Capítulo y Guía de Estudio

La Olla Hirviente y la Muerte del Deleite de los Ojos

Ezequiel 24 marca el día exacto en que comenzó el asedio final de Jerusalén, utilizando dos señales dramáticas y dolorosas. El escenario es una olla de bronce puesta al fuego, dond...

Comentario versículo por versículo y análisis teológico

articleLeer Capítulo Completoarrow_forward

Otros Libros

EzequielDanielOseas+

Otros Libros

EzequielCap. 24
DanielOseasJoelAmósAbdías
Todos los Librosarrow_forward
auto_storiesSacrilo
Temas BíblicosPreguntas BíblicasAnimales en la BibliaPlantas en la BibliaLugares BíblicosPersonajes Bíblicos

Sacrilo

Acerca deContactoAplicación de la Biblia

Conectar

© 2026 Sacrilo.

Política de PrivacidadTérminos de ServicioCookies
auto_stories

Últimas Preguntas

¿Qué es el reino de Dios?
read_more

¿Qué es el reino de Dios?

El juicio final explicado
read_more

El juicio final explicado

¿Cuál es la visión de la Biblia sobre el amor?
read_more

¿Cuál es la visión de la Biblia sobre el amor?

¿Qué es la Teleología en la Teología?
read_more

¿Qué es la Teleología en la Teología?

¿Qué es la Creación Continua (Creatio Continua)?
read_more

¿Qué es la Creación Continua (Creatio Continua)?

¿Qué es la Cena del Señor / la Comunión?
read_more

¿Qué es la Cena del Señor / la Comunión?

Ver Todoarrow_forward